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El plan de Florentino Pérez para fichar a Michael Olise

En los despachos del Real Madrid ya tiene nombre propio el próximo gran anhelo de Florentino Pérez: Michael Olise. En las últimas horas, varios medios de primer nivel han coincidido en lo mismo: el presidente blanco quiere que el francés sea su gran fichaje de impacto. Y la idea, como era de esperar, ha encendido a la afición madridista.

No es un capricho pasajero. Olise se ha consolidado como uno de los extremos derechos más desequilibrantes del fútbol europeo y ha sido pieza clave en la última temporada de Bayern Munich. Velocidad, regate, golpeo, lectura del juego. Un perfil que el Real Madrid lleva demasiado tiempo buscando sin éxito.

Un vacío en la banda derecha

La obsesión tiene una explicación táctica muy clara. El equipo de Carlo Ancelotti ha convivido durante años con un desequilibrio evidente: el costado izquierdo, con Vinicius Jr. como estandarte, ha sido un tormento para las defensas rivales, mientras la derecha se ha ido parcheando con soluciones de emergencia.

Ese hueco, en la cabeza de Florentino, tiene dueño. Con Michael Olise a la derecha, Vinicius Jr. a la izquierda y Kylian Mbappé como punta de lanza, el Madrid dibujaría un tridente de una dimensión casi irreal. Ataque por fuera, daño por dentro, amenaza constante en cualquier zona del último tercio. Un mensaje directo al resto de Europa: el campeón quiere seguir mandando.

Según la información de Diario AS, el presidente blanco ve en Olise algo más que un refuerzo: lo interpreta como un movimiento de poder, una declaración de intenciones. No solo se trata de completar una plantilla ya temible, sino de volver a marcar territorio en el mercado.

Y está dispuesto a pagar el precio.

150 millones sobre la mesa

El contrato de Olise con Bayern Munich se extiende hasta 2029. Un blindaje largo, pensado para construir un proyecto en torno a él. Cualquier negociación, por tanto, nace cuesta arriba.

En Alemania lo consideran una pieza central del futuro inmediato. Un jugador alrededor del cual se puede armar un ciclo ganador. Por eso la operación se antoja tan compleja. No basta con llegar y preguntar.

En este contexto aparece la cifra que sacude el tablero: 150 millones de euros como punto de partida. Es la cantidad que Florentino Pérez estaría dispuesto a poner sobre la mesa para intentar romper la resistencia bávara. Una apuesta descomunal, incluso para los estándares del Real Madrid.

Sobre el papel, la oferta abre una puerta. En la práctica, la sensación es otra: en el Allianz Arena no contemplan desprenderse de uno de sus pilares, y menos a estas alturas de su contrato. En Múnich no quieren vender. A ningún precio.

Más que dinero: convencer al jugador

Ahí entra la parte más delicada de la operación. Para que el fichaje pase de rumor insistente a posibilidad real, el Madrid necesita algo más que músculo financiero: debe conquistar la voluntad del propio Olise.

El club blanco sabe que solo habrá margen si el futbolista ve en el Santiago Bernabéu el siguiente paso natural de su carrera. Si el francés se decide por ese “camino rebelde” hacia España, el escenario cambia. Sin esa señal, todo queda en un deseo caro.

En este tipo de movimientos, el papel de Florentino Pérez siempre es clave. Su capacidad para seducir a las grandes estrellas, para presentar el proyecto deportivo y el peso histórico del club, ha sido determinante en muchas operaciones de la última década. En este caso, la figura del presidente volvería a estar en primera línea.

Real Madrid tiene el plan. Tiene el dinero. Tiene el contexto ideal para colocar a Olise en una delantera de época junto a Mbappé y Vinicius Jr.

Lo único que falta, y no es poco, es lo más difícil: que Bayern Munich afloje… y que Michael Olise decida que su futuro pasa por vestirse de blanco.