Florentino Pérez enfrenta dos obstáculos: Bayern y Atlético por Olise y Álvarez
El plan galáctico de Florentino tropieza con dos muros: Bayern y Atlético
Florentino Pérez tenía un objetivo claro en la cabeza. Michael Olise. Y, según reveló Fabrizio Romano en su canal de YouTube, el presidente del Real Madrid no solo lo valoró: quiso ir a por él con total determinación.
“Puedo decir con absoluta certeza que Florentino Pérez pretendía fichar a Michael Olise, y representantes del Real Madrid lo han confirmado”, explicó el periodista italiano. La operación, sin embargo, murió antes de nacer.
El “no” rotundo del Bayern
En Múnich no hubo dudas. Ni debates. Ni fisuras.
Bayern Munich, con Herbert Hainer al frente, respondió con un rechazo rápido y contundente que frenó cualquier intento de oferta formal desde el Bernabéu. La postura del club alemán fue cristalina: Olise no se toca.
El francés tiene contrato en Säbener Straße hasta 2029 y dentro del club lo consideran intransferible. No es una etiqueta vacía. Sus números de la última temporada sostienen el discurso: 53 contribuciones de gol —22 tantos y 31 asistencias— en 52 partidos oficiales, impulsando al Bayern hacia el doblete.
“FC Bayern ha cerrado completamente la puerta, tanto en privado como en público, y no quiso entrar en ninguna negociación”, añadió Romano. El mensaje fue tan firme que en Madrid entendieron que insistir era perder el tiempo.
El foco cambió de objetivo.
Giro hacia Julián Álvarez
Con Olise blindado en Múnich, la mirada de la dirección deportiva blanca se desplazó a la capital… pero al otro lado de la ciudad. El nuevo nombre sobre la mesa: Julián Álvarez, delantero de Atlético Madrid.
Real Madrid anunció ayer que había presentado una oferta de 150 millones de euros por el argentino. Una cifra de impacto, propia de un mercado dominado por cláusulas desorbitadas y apuestas de alto riesgo. La respuesta del Atlético fue igual de clara que la del Bayern: no.
El club rojiblanco se remitió de inmediato a la cláusula de rescisión del jugador. Y ahí se entiende por qué el “no” fue tan firme.
El contrato de Álvarez incluye una cláusula de 500 millones de euros. Medio millar de millones. Una cantidad diseñada para ahuyentar pretendientes, amparada en la normativa española que obliga a fijar un precio de salida y que los clubes suelen elevar al máximo para proteger a sus estrellas.
El mensaje desde el Metropolitano fue sencillo: si alguien quiere sentarse a hablar, que empiece por ahí.
Competencia azulgrana y un deseo declarado
En Chamartín no descartan volver a la carga. Podría llegar una segunda propuesta, más alta, más agresiva. De momento, no hay constancia de un nuevo movimiento, solo la certeza de que el interés existe y de que el Madrid busca un golpe de efecto ofensivo.
El problema no es solo el dinero.
Julián Álvarez también está en el radar de FC Barcelona, que observa la situación con atención. Y, según las informaciones que circulan, el argentino se inclinaría más por vestir de azulgrana que de blanco.
El escenario es incómodo para el Real Madrid: un objetivo principal blindado por Bayern Munich, otro protegido por una cláusula prohibitiva en Atlético Madrid y, además, con la tentación del Camp Nou seduciendo al jugador.
Florentino Pérez ya ha demostrado que está dispuesto a atacar el mercado con cifras gigantescas. La cuestión ahora es si encontrará una puerta abierta… o si este verano quedará marcado por dos “no” que pesarán en la planificación de la próxima era blanca.



