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Un fin de semana épico: Mundial, Nations Championship y más

El calendario marca sábado, pero el deporte vive ya en modo clímax. Mientras en las salas británicas se estrena la versión de Christopher Nolan de The Odyssey, el fútbol y el resto de grandes escenarios competitivos escriben su propia odisea: 102 partidos de Mundial, 48 selecciones, 16 ciudades y miles de kilómetros después, llega el tramo final. No hay respiro. Solo finales, cuentas pendientes y cuerpos al límite.

Sábado: el día que nadie quiere… y todos miran

El partido que nadie ama, pero todos observan

A las 8.00 (BST) arranca el directo del Mundial con un duelo que siempre se mira de reojo: el partido por el tercer puesto. Francia e Inglaterra vuelan hasta Miami con las piernas cargadas y la cabeza aún en Atlanta, donde la selección de Gareth Southgate se desplomó en los últimos minutos de la semifinal ante Argentina.

Es un encuentro que pocos futbolistas desean jugar, pero que nunca está vacío de tensión. Inglaterra siempre lleva drama en la maleta. Francia, herida en su orgullo, también. Entre ambos, un consuelo en forma de medalla de bronce y un botín individual de alto voltaje: la Bota de Oro.

Kylian Mbappé persigue a Lionel Messi en la tabla de goleadores: ambos con ocho tantos, el argentino por delante gracias a una asistencia más. Al acecho, Harry Kane y Jude Bellingham, con seis goles cada uno. Un triplete de Bellingham no devolvería a Inglaterra a la final, pero sí dejaría una cicatriz deportiva en Argentina y un titular para la historia.

Los datos históricos añaden contexto: será la cuarta vez que Francia dispute el duelo por el tercer puesto. Ganó en 1958 a Alemania Occidental y en 1986 a Bélgica, y cayó ante Polonia en 1982. Inglaterra afronta su tercer intento por el bronce tras perder ante Italia en 1990 y frente a Bélgica en 2018. No es la final soñada, pero es un capítulo que pesa en las hemerotecas.

Billy Munday, Sarah Rendall y Alex Reid seguirán el pulso del día, con el Mundial como eje y un ojo siempre atento al mercado de fichajes. El fin de semana empieza ahí.

Nations Championship: una gira sin red

Desde las 11.00, el balón ovalado toma el relevo. La Nations Championship, en su primera edición, se ha ganado el cartel de espectáculo exigente, sin tregua.

Primero, Australia–Italia. Un aperitivo engañoso, porque después llega el plato fuerte: Gales frente a los campeones del mundo, Sudáfrica. Lee Calvert toma el mando del directo en una tarde que puede marcar el tono del verano rugbístico.

Gales llega con el marcador emocional en contra. Viene de caer 35-21 ante Argentina en San Juan y aún resuena el 73-0 encajado ante los Springboks en Cardiff a finales de noviembre. El desafío es mayúsculo: resistir el impacto físico y mental de una selección sudafricana que no perdona debilidades. El duelo arranca a las 15.00.

Más tarde, a las 20.10, será Inglaterra quien se mida a Argentina. El equipo de Steve Borthwick cierra en Santiago del Estero, en el Estadio Único Madre de Ciudades, una gira de julio de 25.000 millas. Último examen lejos de casa, sin margen para excusas.

Tour de France: la montaña dicta sentencia

A las 12.00, el pelotón se interna en las montañas del Jura en una etapa 14 que huele a batalla larga. Son 155,3 kilómetros con un menú para escaladores puros.

El Grand Ballon, puerto de primera categoría, amenaza con romper piernas y estrategias. El Ballon d’Alsace asoma como punto de inflexión: ahí pueden saltar las diferencias que luego serán imposibles de recuperar. El Col du Haag prepara el desenlace, con un descenso de 6 kilómetros hasta la meta en Le Markstein Fellering.

Día ideal para las escapadas, para ataques lejanos, para que los favoritos al maillot amarillo muestren si tienen algo más que piernas: coraje, cálculo, instinto. Tanya Aldred conducirá el directo de una jornada que no admite despistes.

The Open: el viento, la tierra y la paciencia

A las 14.00, Royal Birkdale se convierte en laboratorio de precisión. Rory McIlroy viajó semanas atrás para estudiar un campo verde y mullido. Hoy se encuentra con otro paisaje: seco, amarillento, endurecido por la ola de calor.

Las calles, duras, alargan cada golpe que toca el suelo. La hierba del rough, quemada y fina, castiga de otra manera. El guion cambia: menos importa cuán lejos vuela la bola; lo decisivo es qué hace al aterrizar. En un links, ese rebote es casi una moneda al aire que solo los más pacientes saben controlar.

Scottie Scheffler, número uno del mundo y defensor del título, persigue algo que nadie logra desde Padraig Harrington en 2007 y 2008: ganar dos Open consecutivos. Harrington lo hizo en Carnoustie y en este mismo Royal Birkdale. La historia presiona, pero también seduce.

Para el golf inglés, golpeado por la eliminación mundialista, el Open ofrece una vía de alivio. No hay un campeón local desde Nick Faldo en 1992. Varios nombres asumen el reto de romper esa sequía. Scott Murray narrará la tercera vuelta, con cada hoyo cargado de contexto.

Spa, clasificación al límite

A las 14.00, los motores rugen en Spa-Francorchamps. Kimi Antonelli llega con la necesidad de un resultado grande. Dos ceros en las últimas tres carreras han reducido su ventaja en el campeonato de forma alarmante.

El italiano de 19 años, piloto de Mercedes, no puntuó en Bélgica la temporada pasada, aunque marcó la vuelta rápida. Esta vez se espera mucho más de él, siempre que el coche aguante. Su colchón se ha desplomado: de 66 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton tras Mónaco en junio a solo 25 sobre su compañero George Russell. Los problemas mecánicos han castigado a ambos lados del garaje.

Mientras tanto, Hamilton y Charles Leclerc han relanzado a Ferrari con dos victorias recientes y un coche que vuelve a mirar de frente a Mercedes. El equipo italiano busca su tercer triunfo en cuatro grandes premios. Philip Cornwall contará, vuelta a vuelta, la lucha por la pole.

Francia–Inglaterra: orgullo, goles y cuentas pendientes

El día se cierra a las 22.00 con el Francia–Inglaterra del Mundial. Un partido con poco más que el honor en juego… y, sin embargo, cargado de matices.

Las dos selecciones llegan con la frustración fresca de una semifinal perdida a mitad de semana. El bronce no consuela un sueño roto, pero sí evita regresar a casa de vacío. Además, la Bota de Oro mantiene encendida la ambición individual: Mbappé, Kane, Bellingham. Tres nombres, un premio.

Para Francia, es un territorio conocido: cuarta presencia en este duelo. Para Inglaterra, una tercera oportunidad de evitar otro cuarto puesto. John Brewin se abrocha el cinturón para un encuentro que, por mucho que se quiera minimizar, siempre deja cicatriz.

Domingo: la última gran embestida

La cuenta atrás hacia la final

A las 8.00, Daniel Harris y Will Unwin abren el último gran directo del Mundial. No es un simple calentamiento. Argentina llega con la moral por las nubes tras otra remontada de carácter: perdía 1-0 ante Inglaterra en el minuto 85 y terminó imponiéndose para situarse a un solo triunfo del doblete mundialista.

Enfrente, una España formidable, compacta, con balón y con colmillo. Un rival que no concede resquicios. El debate está servido y el tiempo para analizar, también.

The Open, acto final

A las 14.00, Scott Murray vuelve a Royal Birkdale para custodiar la ronda definitiva del 154º Open. El recuerdo de 2017 sigue vivo: Jordan Spieth, entonces con 23 años, levantó allí el Claret Jug y se unió a un club reservado. Con Masters, US Open y Open en su palmarés, solo Jack Nicklaus había logrado tres grandes tan rápido.

Aquel domingo, Spieth firmó una remontada memorable ante Matt Kuchar. Hoy, otro nombre aspira a escribir su propia versión de ese desenlace dramático.

Tour de France: último esfuerzo antes del respiro

A las 10.00, el pelotón afronta la etapa 15, otro día brutal en la montaña. Tres ascensiones antes del final, un sprint temprano a los 17,3 km para los aspirantes al maillot verde y, en el horizonte, el Plateau de Solaison como juez final.

El Col de la Croisette, de primera categoría, es territorio de especialistas en lunares rojos. Los favoritos a la general, mientras tanto, deberán medir cada movimiento, sin regalar ni un segundo. Con el lunes como día de descanso, muchos ciclistas vaciarán el depósito. Tanya Aldred vuelve a la silla del directo para narrar cada ataque.

Cricket en Lord’s: una serie en el alambre

A las 11.00, Inglaterra e India se juegan la serie de ODI en Lord’s. Joe Root marcó el camino en el segundo partido en Cardiff: 99* sin ofrecer una sola opción, anclando una victoria por cuatro wickets que igualó el duelo 1-1.

Para Inglaterra, el triunfo fue algo más que un resultado. Llegaba tras perder 14 de sus últimos 20 ODI y necesitaba un impulso antes de la gran cita del próximo año en el sur de África. El ranking también aprieta: el equipo es octavo y debe, como mínimo, mantener esa posición para asegurar la clasificación directa al Mundial.

El domingo, en el escenario más icónico del cricket, se decide todo. Tim de Lisle y James Wallace contarán cada bola, cada giro de guion.

Spa, esta vez por los puntos

A las 14.00, Spa vuelve a escena, ahora para el Gran Premio. Lewis Hamilton regresa a uno de sus trazados fetiche por vigésimo año consecutivo, con un objetivo claro: ganar con Ferrari y alcanzar las seis victorias de Michael Schumacher en Bélgica.

Hace dos semanas, el británico terminó tercero en Silverstone, por detrás de su compañero Charles Leclerc y de George Russell. Aun así, sigue vivo en la lucha por un octavo título mundial. Al frente del campeonato, Kimi Antonelli suma 179 puntos tras nueve carreras, 25 más que Russell y 32 más que Hamilton. El problema para el joven italiano es reciente: no ha puntuado en dos de las últimas tres citas, mientras Ferrari ha encontrado potencia y confianza para encadenar tres victorias seguidas, una por cada piloto.

Yara El-Shaboury llevará el minuto a minuto de una carrera que puede reordenar jerarquías.

España–Argentina: la noche que lo decide todo

A las 20.00, el foco se concentra en el MetLife Stadium de East Rutherford, New Jersey. En un lado, España, dueña del balón, elegante, paciente, implacable cuando encuentra el ritmo. En el otro, Argentina, con Lionel Messi como cerrajero eterno y un grupo que se niega a rendirse nunca.

El duelo enfrenta al mejor ataque del torneo contra la defensa más fiable. Es una final con aroma de choque de estilos, pero también de generaciones. El mundo mira a Messi, pero también a una España que se ha ganado, a golpe de fútbol, el derecho a soñar con un nuevo ciclo.

El contexto extradeportivo añade un matiz peculiar: se espera la presencia de Donald Trump en la ceremonia de entrega del trofeo, como ya sucedió en la final del Club World Cup el verano pasado en el mismo escenario, cuando su aparición eclipsó por momentos a los campeones Chelsea. Esta vez, el consejo es claro: mejor no reabrir el caso Folarin Balogun y centrarse en lo que importa, un partido que promete ser el choque definitivo del torneo.

Rob Smyth arrancará la previa a las 17.00, calentando el ambiente hasta el pitido inicial. Después, solo quedará una pregunta: ¿será la noche de la confirmación de España o la consagración definitiva de esta Argentina irreductible?