El fichaje de Joaquin Seys se complica para Manchester United
El plan de mercado de verano de Manchester United se ha topado con un muro inesperado. El club sigue decidido a reforzar el lateral izquierdo para el equipo de Michael Carrick antes del cierre de la ventana, pero uno de los objetivos prioritarios se ha escapado, al menos por ahora.
El muro de Club Brugge
El fichaje de Joaquin Seys, una de las grandes apariciones recientes del fútbol belga, está “fuera de cuestión” este verano, según informaciones procedentes de Bélgica. Club Brugge se ha plantado. No vende.
El club está dispuesto incluso a rechazar una oferta récord por el lateral de 21 años, totalmente asentado en el once. Seys ha sido titular en los tres partidos oficiales de esta temporada tras completar una campaña anterior sobresaliente: 55 encuentros, cinco goles y ocho asistencias. Es una pieza central del proyecto, y en Brujas no contemplan desmontar su estructura ahora.
United ni siquiera ha presentado una oferta formal todavía, pero el mensaje que llega desde Bélgica es claro: aunque los directivos de Old Trafford igualaran una cifra similar a la que Arsenal pagó por Christos Tzolis —34 millones de libras—, no bastaría para cambiar la postura del club flamenco.
Un lateral de moda en media Europa
Seys no solo figura en la agenda de Manchester United. Arsenal, Aston Villa, Newcastle y los gigantes portugueses Benfica y Porto también han seguido de cerca su evolución. El problema para todos es el mismo: tendrán que esperar.
El internacional belga tiene todavía tres años de contrato por delante y Club Brugge se siente fuerte. El propio entrenador, Ivan Leko, ya había admitido en el pasado que no siempre es fácil decir que no cuando llegan grandes ofertas, pero el contexto actual es distinto: el club quiere consolidar un bloque aún más competitivo que el del curso pasado.
Leko lo dejó claro al hablar del modelo del club y de operaciones como la de Tzolis, que salió por una cantidad importante: el momento adecuado para vender llegará, pero no necesariamente este verano. El mensaje interno es inequívoco: mantener el grupo, llegar a septiembre sin sobresaltos y, si hay que negociar, será en sus términos.
Carrick, con pocas balas en el lateral
Mientras tanto, en Manchester, la necesidad es evidente. Carrick cuenta con recursos limitados en el lateral izquierdo. Luke Shaw entra en su último año de contrato y su futuro está rodeado de interrogantes. Patrick Dorgu, por su parte, ha pasado a ser utilizado con mayor frecuencia en posiciones más adelantadas, lo que reduce todavía más las opciones específicas para el carril.
Seys se había convertido en un objetivo muy atractivo por edad, proyección y rendimiento inmediato. Pero no es la primera vez este verano que United se topa con el cartel de “no se vende”. Newcastle ya cerró la puerta a una salida de Lewis Hall, otro lateral que gustaba mucho en Old Trafford.
Nuevos nombres sobre la mesa
Ante tantos bloqueos, la dirección deportiva de United explora alternativas. Una de las opciones que gana peso es Jorge Salinas, joven talento de Racing Santander. El defensa de 19 años cuenta con una cláusula de rescisión en su contrato, un detalle clave en un mercado donde muchos clubes se blindan ante los grandes compradores de la Premier League.
Esa cláusula convierte a Salinas en un objetivo más accesible en términos de negociación, aunque el salto competitivo sería enorme y la apuesta, más arriesgada que la de un jugador ya consolidado como Seys.
United quiere un lateral izquierdo. Lo necesita. El tiempo corre, los nombres se caen de la lista y las puertas se cierran. La cuestión ahora es si el club asumirá un riesgo por un perfil más joven como Salinas o si aparecerá, a última hora, una oportunidad inesperada que cambie el guion del verano en Old Trafford.




