Ferran Torres casi en París: acuerdo entre Barça y PSG por 50 millones
Ferran Torres ya tiene un pie fuera de Barcelona y el otro apoyado en París. El acuerdo con Paris Saint-Germain está prácticamente cerrado y el anuncio oficial se cocina a fuego muy lento, pero constante, en los despachos de ambos clubes. Falta el último trazo de la firma, no el visto bueno del jugador.
El internacional español ya ha pactado sus condiciones personales con el club parisino, según las informaciones procedentes de España. El camino de salida del Barça está despejado por su parte: ahora todo depende de que las oficinas del Camp Nou y del Parque de los Príncipes terminen de cuadrar cifras, plazos y fórmulas.
Deco y Campos, una negociación al límite del detalle
En el centro de la operación, dos nombres propios: Deco y Luis Campos. El director deportivo del Barcelona y su homólogo en el PSG llevan días encadenando reuniones, llamadas y ajustes. No se trata ya de si habrá traspaso, sino de cómo vestirlo para que ambos clubes queden razonablemente satisfechos.
Ronda tras ronda, la negociación ha ido limando aristas hasta dejar el acuerdo al alcance de la mano. Solo quedan detalles y papeleo, pero son esos detalles los que marcan la diferencia en una operación de este calibre.
El PSG ultima su oferta formal tras varios días de conversaciones intensas. La cifra se sitúa en torno a los 50 millones de euros, el número sobre el que Deco y Campos han terminado convergiendo. Campos se dispone ahora a remitir la propuesta definitiva al Barça; a partir de ahí, el proceso será casi burocrático: revisión, firma y anuncio.
Según el diario español "Marca", el ambiente entre ambas partes es positivo. No asoman grandes obstáculos. Solo la letra pequeña.
El Barça prepara la despedida
Mientras los directores deportivos apuran la negociación, Ferran Torres ya vive con la maleta medio hecha. En el club lo saben. Y eso condiciona el día a día.
En el Barça no quieren que esta operación contamine el trabajo de Hansi Flick ni el ambiente del vestuario. La gran incógnita inmediata pasa por la presencia del delantero en los entrenamientos del primer equipo en las próximas horas. Su situación se decidirá prácticamente al minuto, en función de cómo avancen las gestiones.
El plan inicial contemplaba que el jugador no saliera antes del lunes. Ese guion ha saltado por los aires. Ahora se maneja un escenario mucho más acelerado: su llegada a París podría producirse mañana o, como muy tarde, el miércoles. Es decir, la despedida podría consumarse antes incluso de que retome con normalidad el trabajo bajo las órdenes de Flick.
Si las conversaciones entran en la recta final y el anuncio se sitúa a tiro, Ferran podría pedir quedarse al margen de la dinámica del grupo hasta que se cierre el traspaso. Esa decisión, sin embargo, no se tomará antes de mañana. Todavía quedan algunos trámites entre clubes por resolver antes de fijar una postura definitiva sobre su participación en los entrenamientos.
En el Barça existe una idea clara: no complicar nada. Todos asumen ya que Ferran Torres tiene destino París.
París aprieta el acelerador
En la capital francesa no quieren que la operación se alargue más de lo imprescindible. Con el acuerdo con el jugador encarrilado, el PSG solo espera la aprobación final del Barcelona y el cierre de los flecos financieros y administrativos.
La dirección es nítida. El club parisino empuja para rematar el fichaje cuanto antes. No hay señales de un giro inesperado ni de un bloqueo de última hora. Quedan por pulir algunos matices sobre la estructura de la oferta y el mecanismo del pago, pero el horizonte está despejado: Ferran está muy cerca de vestirse de azul y rojo en la Ligue 1.
Un deseo respetado
En el Camp Nou asumen que ha llegado el momento de respetar la voluntad del jugador. Ferran Torres quiere un nuevo reto y lo ha encontrado en el PSG. Su acuerdo personal con el club francés deja al Barça ante una decisión más emocional que estratégica: retener a un futbolista que mira a París o facilitarle la salida por una cifra importante.
La operación avanza hacia su desenlace en cuestión de horas o, como mucho, de días. Todas las miradas se posan ahora en Luis Campos, encargado de enviar la oferta definitiva que active el tramo final del proceso.
La pregunta ya no es si Ferran Torres jugará en el PSG. La cuestión es cuándo verá la luz un traspaso que apunta a los 50 millones de euros y que puede reordenar el ataque del campeón francés y el mercado del Barça en un solo movimiento.




