El partido se caracterizó por un control del balón ligeramente a favor de Rayo Vallecano, con un 52% de posesión en comparación con el 48% de Celta Vigo. Sin embargo, a pesar de tener más posesión, Rayo no logró capitalizar su dominio territorial, lo que permitió a Celta Vigo jugar con un enfoque más directo y efectivo. Celta, aunque con menos posesión, mostró mayor control de los espacios, aprovechando las transiciones rápidas y la presión alta.
Eficiencia Ofensiva
Celta Vigo tuvo un total de 11 disparos, de los cuales 7 fueron a puerta, reflejando una buena capacidad para crear oportunidades de gol, resultando en 3 goles. Con un xG de 1.83, la efectividad del equipo fue notable, ya que supieron maximizar sus oportunidades. En contraste, Rayo Vallecano realizó 14 disparos, pero solo 3 fueron a puerta, indicando una falta de claridad en sus finalizaciones. Su xG fue de 1.18, lo que sugiere que, aunque generaron más tiros, no fueron tan efectivos como Celta en la conversión.
Disciplina Defensiva e Intensidad
El partido fue físicamente intenso, con un total de 21 faltas (14 de Rayo y 7 de Celta). Rayo Vallecano recibió 3 tarjetas amarillas y una tarjeta roja a Nobel Mendy, lo que afectó su capacidad para mantener la presión. Celta, por otro lado, también recibió 4 tarjetas amarillas, lo que refleja su intento de frenar el juego de Rayo y mantener el control. La actuación del portero de Celta, Ionuț Radu, fue crucial, realizando 3 paradas que ayudaron a preservar la ventaja en momentos críticos.
Conclusión
En última instancia, la eficiencia de Celta Vigo en la finalización de sus oportunidades y su capacidad para defenderse ante las acometidas de Rayo Vallecano fueron clave para su victoria. A pesar de la mayor posesión de Rayo, Celta demostró que un enfoque clínico en el ataque y una sólida disciplina defensiva pueden prevalecer en el fútbol.





