El encuentro entre Atlético Madrid y Alavés se desarrolló con un control de balón notable por parte del equipo local, que mantuvo una posesión del 54% frente al 46% de los visitantes. Atlético Madrid dominó el juego, controlando no solo el balón, sino también los espacios, utilizando su formación 4-4-2 para mantener una estructura compacta que les permitió recuperar rápidamente la posesión tras perderla.
Eficiencia Ofensiva
Atlético Madrid fue contundente en su enfoque ofensivo, registrando un total de 23 tiros, de los cuales 6 fueron a puerta. Esto se traduce en una proporción de tiros a goles efectiva, considerando que lograron marcar 1 gol, lo que refleja una eficiencia de 1.63 en goles esperados. En contraste, Alavés, con solo 8 tiros (sin ninguno a puerta), mostró una falta de capacidad para convertir posesiones en oportunidades reales de gol. Su estrategia de ataque no logró generar el peligro necesario, lo que resultó en un juego estéril a nivel ofensivo.
Disciplina Defensiva e Intensidad
El partido tuvo un carácter físico moderado, con Atlético Madrid cometiendo 13 faltas y Alavés 5. La tarjeta amarilla mostrada a Johnny Cardoso por parte de Atlético Madrid y a Pablo Ibáñez de Alavés refleja la intención de ambos equipos de romper el ritmo del juego del oponente. A pesar de la presión ejercida por Atlético, el portero de Alavés, Antonio Sivera, tuvo que realizar 4 paradas significativas, lo que demuestra que su defensa necesitó estar en alerta máxima ante el asedio constante del equipo local.
Conclusión
En resumen, la victoria de Atlético Madrid se basó en su capacidad para capitalizar las oportunidades en un juego donde controlaron el balón y el espacio. La eficiencia ofensiva del equipo local fue decisiva, superando la posesión de Alavés que no logró traducir su control en ocasiones claras.





