Djed Spence: El posible refuerzo del Liverpool en defensa
El verano del Liverpool gira alrededor de una gran pregunta: quién heredará el trono de Mohamed Salah. Sin embargo, mientras el foco público apunta al extremo derecho, dentro de la pizarra de Andoni Iraola hay otro problema igual de urgente: los laterales.
El club necesita, como mínimo, uno nuevo. Probablemente dos. Y ahí es donde un nombre que hace apenas mes y medio habría provocado sonrisas escépticas empieza a sonar con lógica deportiva: Djed Spence.
Un mercado que mira a Salah, pero sufre en los laterales
El costado izquierdo está bajo mínimos. Milos Kerkez necesita competencia real y minutos gestionados con inteligencia. Kostas Tsimikas ha regresado de su cesión en Roma y estará en la pretemporada, pero su futuro a medio plazo no está blindado. Iraola quiere verlo de cerca, medirle en su sistema, antes de que el mercado eche el cierre el 1 de septiembre.
Mientras tanto, la estructura de la plantilla deja una sensación clara: al Liverpool le falta un lateral izquierdo… y también uno derecho. El margen de error es mínimo en una temporada en la que el equipo no puede permitirse otro año de transición.
En ese contexto aparece el informe de TEAMtalk, a través de su insider Graeme Bailey, fechado el 14 de julio: Liverpool y Newcastle están en la pelea por Djed Spence, defensa de Tottenham y de la selección inglesa, con el club del norte de Londres dispuesto a dar luz verde a su salida.
Spence, del escepticismo a ser “el mejor de Inglaterra” en un partido clave
Hasta hace muy poco, la idea de ver a Spence en Anfield sonaba lejana. Casi irreal. Lewis Steele, periodista del Daily Mail especializado en Liverpool, lo reconoció abiertamente en el podcast Media Matters de Anfield Index.
“Si me lo hubieras preguntado hace seis semanas, probablemente me habría reído”, confesó. No le tenía en tan alta estima.
El Mundial lo ha cambiado todo.
Spence ha sido uno de los nombres propios de Inglaterra en el torneo disputado en Norteamérica. Y, para Steele, hubo una noche que lo alteró por completo: la semifinal contra Argentina. “Fue el mejor jugador de Inglaterra anoche”, afirmó sobre el lateral de 25 años.
Ese rendimiento en escenario grande, con presión máxima, ha reabierto el dossier. No tanto porque Liverpool haya movido ficha —Steele deja claro que no ha escuchado nada sólido sobre una ofensiva de Anfield—, sino porque el perfil del jugador encaja casi a la perfección con las carencias de la plantilla.
Un comodín para Iraola: derecha, izquierda y energía
La gran virtud de Spence, más allá de la inercia de un Mundial brillante, es su capacidad para ocupar ambos costados de la defensa. Puede jugar por la derecha. Puede jugar por la izquierda. Justo donde el Liverpool está corto.
Steele lo resume sin rodeos: “Tiene todo el sentido. Puede jugar a la derecha y a la izquierda, que es exactamente lo que necesita el Liverpool. Creo que les falta un lateral izquierdo. Creo que les falta un lateral derecho”.
Para un entrenador como Iraola, que exige laterales agresivos, físicos, capaces de abarcar metros y sobrevivir en duelos individuales constantes, un futbolista con esa versatilidad es oro. No solo como titular, también como pieza que sostenga el nivel cuando falten Kerkez o un eventual lateral derecho titular como Jeremie Frimpong.
La cuestión es si esa lógica deportiva se transformará en una llamada formal al Tottenham.
Lógica futbolística, dudas en los despachos
Aquí es donde el relato se frena. Steele, pese a defender el encaje futbolístico de Spence, se muestra tajante: no tiene indicios de que el Liverpool vaya a lanzar una ofensiva inmediata.
“No he escuchado nada realmente que sugiera que el Liverpool vaya a ir a por él”, admite.
Sin embargo, la puerta no está cerrada. Todo lo contrario. Tras la exhibición ante Argentina, Steele entiende perfectamente por qué, sobre el papel, el movimiento sería coherente: “Tendría muchísimo sentido si decidieran dar un paso adelante. Todavía no tengo nada que sugiera que lo vayan a hacer”.
La operación, eso sí, no sería barata. Tottenham valora al internacional inglés entre 30 y 40 millones de libras, una cifra inflada por su rendimiento con la camiseta de los Three Lions en Norteamérica. Es el peaje habitual: un gran Mundial encarece cualquier negociación.
Y ahí aparece la gran duda en Anfield: ¿está el club dispuesto a invertir esa cantidad en un jugador que, de entrada, podría ser visto como cobertura de Kerkez y Frimpong más que como titular indiscutible?
Un verano de nombres propios: Spence, Barcola y el futuro de Gakpo
Mientras el caso Spence se cocina a fuego lento, el Liverpool libra otra batalla en el mercado: la de Bradley Barcola. Steele también ha actualizado esa operación y la define como la posible “historia del verano” para el club, un culebrón con varios actores implicados y múltiples fuentes aportando piezas del puzle.
Es el reflejo de un verano complejo: reconstruir ataque y defensa al mismo tiempo, con un nuevo entrenador y un mercado inflado, obliga a elegir muy bien cada objetivo.
Lo que sí parece fuera de la ecuación es un intercambio directo con Tottenham por otra vía. Un movimiento que no se verá este verano es cualquier operación que implique a Cody Gakpo entre Spurs y Liverpool, después de conocerse una gran actualización sobre el futuro del neerlandés, que apunta a seguir siendo parte del proyecto de Anfield.
Así queda el escenario: Djed Spence, cotizado tras un gran Mundial, con Inter de Milán como favorito, Tottenham dispuesto a vender y Liverpool observando desde la barrera. El encaje táctico está claro. El precio, también. Falta la decisión.
¿Se atreverá el club de Anfield a convertir una idea lógica sobre el papel en un golpe real en el mercado?




