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Declan Rice genera preocupación en el Arsenal antes de partidos clave

El Arsenal se despertó con la noticia que nadie en el club quería escuchar: Declan Rice no apareció en el entrenamiento previo al duelo de vuelta de cuartos de final de la Champions League ante Sporting CP. En cualquier otra semana sería un susto serio. En esta, con Europa y la Premier en juego, es casi una sacudida sísmica.

El club insiste: su ausencia en la sesión abierta no significa que esté descartado para el miércoles. Pero el simple hecho de que falte el futbolista que sostiene el sistema de Mikel Arteta basta para que en el Emirates se respire inquietud. El Arsenal llega con una ventaja mínima, 1-0 en el global, y sin red de seguridad.

Una semana que define una era

El contexto lo agranda todo. El miércoles, Sporting CP visita el norte de Londres con la eliminatoria viva. El domingo, el Arsenal viaja al Etihad para medirse al Manchester City en un choque que ya se vende como un posible “decisor del título” en la Premier League. Dos partidos que pueden marcar no solo la temporada, sino el propio proyecto de Arteta.

Y el parte médico no ayuda. Jurrien Timber, Bukayo Saka, Martin Odegaard y Riccardo Calafiori ya se han perdido las últimas semanas por lesión. Ninguno de ellos apareció tampoco en el entrenamiento abierto del martes por la mañana. Demasiadas ausencias para un equipo que se juega tanto en tan poco tiempo.

En el lado positivo, Piero Hincapie y Eberechi Eze, que solo pudieron ir al banquillo en la derrota ante Bournemouth el sábado, sí se ejercitaron con el grupo. Dos buenas noticias en medio de un panorama que, de pronto, se ha llenado de interrogantes.

Arteta hablará a las 13:30. Se espera que explique qué ocurre con Rice y cómo llega el resto de la plantilla a este tramo final. Hasta entonces, la preocupación es inevitable.

El vacío detrás de Rice

La baja de Rice, incluso solo como posibilidad, duele más que ninguna otra. No es solo uno de los mejores futbolistas del Arsenal. Es la pieza que equilibra todo. Y, sobre todo, es la única.

El plan B ya estaba roto antes de empezar: Mikel Merino, teórico sustituto natural de Rice en esa zona del campo, lleva tiempo fuera por una lesión de larga duración. Sin él, el abanico se estrecha de forma dramática.

Christian Norgaard aparece como el único mediocentro posicional puro disponible. Pero en la pizarra de Arteta, Norgaard está pensado como relevo de Martin Zubimendi, el ancla más conservadora, no como reemplazo del Rice más agresivo, que salta a presionar, conduce y llega arriba.

Ahí nace el gran dilema: ¿arriesgar estructura o talento?

Opciones arriesgadas, ninguna perfecta

Una vía es mantener a Kai Havertz en el centro del campo, junto a Zubimendi y Eberechi Eze. Sobre el papel, un triángulo lleno de calidad ofensiva, capaz de someter a Sporting CP con balón. En la práctica, un dibujo que podría dejar demasiado expuesto a Zubimendi, un jugador ahora mismo falto de confianza.

El alemán ofrece llegada, juego entre líneas y gol. Eze rompe líneas con conducción. Pero sin Rice por detrás, cada pérdida puede convertirse en un problema mayúsculo, sobre todo ante un rival que sabe correr a la contra.

Otra alternativa pasa por Leandro Trossard. El belga ya ha demostrado que puede bajar unos metros y ayudar en la medular. Incluso fue titular en esa posición en el Etihad la temporada pasada en Premier League, aunque aquella noche terminó expulsado antes del descanso. Un precedente que recuerda que el experimento tiene filo por los dos lados.

Más atrás en la rotación aparece Myles Lewis-Skelly, una solución interna que ilusiona por talento, pero que supondría cargar a un jugador muy joven con una responsabilidad gigantesca en el escenario más exigente de la temporada.

Sea cual sea el nombre elegido, el mensaje es claro: nada de esto es ideal. No cuando enfrente está un Sporting CP que aún ve la eliminatoria abierta y, a la vuelta de la esquina, un Manchester City que no perdona debilidades.

Un calendario sin margen para el error

El calendario del Arsenal no concede respiro. Tras el duelo de este miércoles ante Sporting CP en el Emirates, llegará la visita al Manchester City el 19 de abril. Después, Newcastle en casa el día 25, otro examen duro en la Premier.

Si el Arsenal supera a Sporting CP, el horizonte se vuelve todavía más exigente: Barcelona o Atlético de Madrid esperan como posible rival en semifinales de Champions, con la ida prevista para el 29 de abril y la vuelta para el 5 de mayo.

Entre medias y después, la liga no se detiene: Fulham, West Ham, Burnley y Crystal Palace completan un final de campeonato en el que cada punto puede decidir un título.

En medio de esa tormenta competitiva, la figura de Declan Rice se vuelve aún más central. Es el futbolista que permite al Arsenal defender alto, correr riesgos, atacar con muchos hombres sin desmoronarse atrás. Es el jugador que Arteta no puede clonar.

El técnico tendrá que explicar este miércoles si lo tendrá a su disposición o no. Porque una cosa está clara: en una semana que puede definir el techo de este Arsenal, la pregunta ya no es solo cómo jugarán. Es quién será capaz de sostenerlo todo si Rice no está.