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Dean Huijsen asume el número 4 en el Real Madrid

El verano en el Real Madrid no solo ha traído despedidas ilustres como las de Dani Carvajal o David Alaba. Ha liberado también un número que pesa más que muchos fichajes: el 4. La camiseta que vistieron Fernando Hierro, Sergio Ramos y, en los últimos años, Alaba, buscaba nuevo dueño. Ya lo tiene: Dean Huijsen.

El joven central, internacional con España, no ha recibido un dorsal cualquiera. Ha sido investido. Cuando el club hizo oficiales los números para la temporada 2026-27, su nombre apareció junto a ese 4 que en el Santiago Bernabéu se pronuncia casi con reverencia.

Huijsen no tardó en reaccionar. Se fue directo a sus redes sociales para ponerle palabras a lo que, para él, no es un simple cambio de número, sino la culminación de una imagen que lo ha acompañado desde niño.

“Siempre fue mi sueño jugar en el Real Madrid y llevar el número 4. Cuando era niño, mi mayor ídolo era Sergio Ramos, que llevaba el 4 y fue una verdadera leyenda para el Real Madrid y para el fútbol mundial”, escribió.

No es una frase hecha: de pequeño jugaba con las botas SR4 del antiguo capitán blanco. Quería parecerse a él desde los pies.

La cadena es clara. Primero Ramos, ahora Huijsen

La historia se cierra en círculo. Huijsen creció viendo a Ramos dominar áreas, finales y noches europeas con ese 4 a la espalda. Imitaba sus gestos, calzaba sus botas, soñaba con su camiseta. Hoy, ese mismo número cuelga en su taquilla de Valdebebas.

“Todavía recuerdo jugar con sus botas, las SR4, porque quería ser como él”, confesó el central.

El guiño no se quedó sin respuesta: el propio Ramos apareció en la conversación, también a través de redes, con un mensaje breve, pero cargado de significado para cualquiera que aspire a seguir sus pasos: “Espero que a ti también te traiga muchas alegrías”.

El mensaje viaja de leyenda a aspirante. Y aterriza en un vestuario en el que José Mourinho espera construir una defensa con Huijsen como pieza importante. No se trata solo de un dorsal simbólico; es una declaración de confianza deportiva.

Hierro, Alaba y una línea que no se puede romper

Huijsen no se quedó en Ramos. En su texto recordó que el 4 del Real Madrid viene de mucho más atrás. Antes de las chilenas en Lisboa y los penaltis en Milán, estuvo Fernando Hierro, capitán, líder y uno de los centrales más determinantes de la historia del club.

“Antes que él, otra leyenda del fútbol, Fernando Hierro, llevó ese número en el Real Madrid y en el fútbol mundial, pero para mí es todavía más especial porque es de Málaga, como yo”, escribió.

La conexión malagueña añade una capa emocional más a un dorsal que ya venía cargado de historia.

El repaso no podía cerrar sin David Alaba, el último en lucir el 4 antes de su salida este verano. Con el austríaco, Huijsen compartió vestuario la temporada pasada, una convivencia que también quiso subrayar: “Después, otro gran futbolista lo llevó, y tuve el placer de compartir vestuario con él. Quiero agradecer al club, al presidente, al entrenador, a los jugadores y a todos los aficionados de este gran club”.

No son palabras vacías. Son la constatación de que el joven central entiende que no se pone una camiseta, se pone una línea de sucesión.

Un número que pesa… y una oportunidad que no se repite

En el Real Madrid, el 4 no es un número más en la lista. Es una responsabilidad. Hierro lo convirtió en símbolo de jerarquía. Ramos lo transformó en una bandera reconocible en cualquier estadio del mundo. Alaba lo mantuvo en la élite con su versatilidad y su liderazgo silencioso.

Ahora le toca a Huijsen. Y él sabe perfectamente dónde se mete. En su mensaje lo dejó claro: “Sé que este número de camiseta tiene una historia llena de leyendas y espero poder escribir mi propia historia, y que algún día la gente considere que he sido digno de llevar esta camiseta y este número”.

No promete milagros. Promete trabajo. “Lo que sí sé es que lo daré todo cada día, ya sea en un entrenamiento o en un partido”, añadió. Esa frase encaja de lleno con la lectura que hace el club: si el Real Madrid ha decidido colocarle el 4 en la espalda, es porque ve en él el carácter y la personalidad para sostenerlo.

A sus 21 años, el central encara la temporada 2026-27 con algo más que un hueco en la plantilla. Mourinho lo quiere dentro de su estructura defensiva, no como recurso de fondo de armario, sino como pieza con minutos y responsabilidad. El dorsal lo delata.

La historia del 4 en el Real Madrid no se detiene. Cambian los nombres, cambian las generaciones, pero el peso del número sigue siendo el mismo. Ahora la pregunta es otra: ¿qué tipo de defensa será Dean Huijsen cuando, dentro de unos años, alguien sueñe con llevar su 4?