De Zerbi sobre el futuro de Bergvall: "No voy a convencer a nadie"
El triunfo por penaltis de Tottenham sobre Sydney FC dejó menos ruido del esperado en el marcador y mucho más en el futuro de Lucas Bergvall. El sueco, titular por primera vez en esta gira, sigue sin despejar la gran incógnita de su verano: se queda o se va. Y Roberto De Zerbi no está dispuesto a suplicarle.
“Me gustaría que se quedara con nosotros, creo que es un potencial jugador top, top, top, pero al final no quiero convencer a nadie para que se quede”, lanzó el técnico, sin rodeos, tras el amistoso.
El mensaje fue directo. Tottenham, recordó De Zerbi, no es un club que tenga que rogar. “Tottenham ya es, sin mí, un club top, y no estamos para convencer a nadie de que se quede. Creo que puede encontrar su espacio porque la competencia entre los jugadores será muy fuerte. Somos Tottenham y tenemos que construir una plantilla fuerte, no solo 11 jugadores”.
Detrás de esa frase hay un diagnóstico claro de los últimos años. Lesiones en cadena, plantillas cortas, temporadas que se han ido deshilachando en primavera. De Zerbi quiere cortar de raíz ese patrón.
“Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de lesiones que sufrimos en las dos, tres últimas temporadas. El fútbol va en una dirección clara: para competir por las posiciones más altas en la tabla tienes que gestionar 22, 23, 24 jugadores”, advirtió.
Charlas, Mundial y un rol definido
El caso Bergvall no es improvisado. De Zerbi lleva meses trabajando el vínculo con el internacional sueco. Primero a distancia, luego en persona.
“Estoy hablando con él desde antes del final de la última temporada, durante el Mundial dos veces, ahora estamos hablando mejor cara a cara, sin competición en este momento”, explicó. “Ahora he empezado a trabajar con él como sé, con mi estilo. En la última temporada, cuando preparábamos los partidos, trabajábamos más la cabeza, la mentalidad, que el estilo de juego”.
Con el tiempo y el contacto diario, el técnico asegura tener ya una imagen nítida del futbolista que tiene entre manos. “Creo que su posición está muy clara para mí ahora, también porque necesitaba tiempo para entender las características de los jugadores, pero me gustaría que se quedara con nosotros. Es un jugador muy joven, muy bueno, buen chico, y no es tan fácil ni tan rápido encontrar un jugador joven de ese nivel”.
Mientras tanto, el mercado llama a la puerta. Newcastle United y Nottingham Forest ya han tanteado al sueco, sin éxito hasta ahora. El futuro sigue en el aire, pero el discurso del entrenador no se mueve un centímetro: el club por encima de cualquier decisión individual.
Tonali, el “diamante precioso” de la nueva era
Mientras el caso Bergvall se cuece a fuego lento, De Zerbi ya se abraza a una certeza: Sandro Tonali. El fichaje estrella, llegado desde Newcastle, aterriza con la etiqueta de pieza fundacional del proyecto.
El técnico no rebajó ni un gramo la expectativa. Al contrario. “Es un diamante precioso”, lo definió, consciente de que cada palabra pesa cuando se habla de un fichaje récord.
La advertencia llegó en la misma frase. “Tenemos que gestionarlo como un diamante precioso. Tenemos que ayudarle a mejorar en la última decisión, así como en el trabajo físico. Tiene que trabajar duro para hacerse más fuerte porque este futbolista diamante necesita ser fuerte y saber ceder espacio cuando llegue el momento adecuado”.
De Zerbi se ve a sí mismo como un moldeador de talento joven, y Tonali encaja de lleno en ese perfil. “Suelo dar tiempo a todos los jugadores jóvenes con los que trabajo en mi carrera, y con su potencial es un jugador especial”.
Entre un Bergvall aún indeciso y un Tonali señalado como joya del proyecto, el mensaje del entrenador se mantiene firme: Tottenham no se construye alrededor de una sola voluntad, sino de una plantilla amplia, competitiva y comprometida. La próxima decisión del sueco dirá mucho, no solo de su futuro, sino del tono con el que este vestuario quiere afrontar la temporada que viene.




