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Dan Burn asume el reto como capitán de Newcastle tras la marcha de Howe

Dan Burn, recién estrenado como capitán de su club de infancia, habló con franqueza tras una tarde extraña para Newcastle: empate 1-1 ante Strasbourg y derrota posterior en la tanda de penaltis (3-2). El resultado fue casi una nota al margen. Lo que de verdad pesaba en el ambiente era la era post Eddie Howe.

El central no escondió que el adiós del técnico le pilló a contrapié. Sabía que el entrenador estaba muy tocado después de la derrota en la última jornada de la pasada temporada ante Fulham, pero no imaginó un final tan brusco. «Si soy sincero, no», admitió cuando le preguntaron si intuía la marcha de Howe. «No pensé que lo fuera a hacer. Sabía que estaba decepcionado después del partido contra Fulham, pero creía que, tras el verano, estaría listo para volver».

Burn relató incluso el momento en que se enteró de la noticia. No fue en una reunión en el club ni en una llamada solemne. Fue a miles de kilómetros. «Hablé con él con regularidad en el parón», explicó. «Pero estaba en Canadá cuando me enteré, simplemente tenía unos cuantos mensajes cuando me desperté».

El golpe emocional no le impide ver la oportunidad que se abre con la llegada de Matthias Jaissle. El defensa entiende que el ciclo con Howe había llegado a un punto de desgaste, al menos para parte del entorno. «Siempre hay un momento para el cambio, y Eddie obviamente pensó que era el momento de dar un paso al lado», señaló. «Por muchas razones, mucha gente pensaba que era hora de un cambio. En cualquier caso, me dio pena ver marcharse al míster, pero el cambio puede ser algo bueno y ojalá veamos el inicio de eso esta semana».

Ahí está el nuevo reto: adaptar el vestuario a una idea distinta y a unas exigencias tácticas nuevas. Burn, que ha pasado por varios entrenadores a lo largo de su carrera, sabe que resistirse no sirve de nada. «He jugado bajo las órdenes de muchos técnicos, así que he intentado coger un poco de cada uno», comentó. «Por mi experiencia, el cambio puede ser positivo si pones el esfuerzo y abrazas la nueva idea y la nueva filosofía».

La responsabilidad, insiste, no es solo del grupo. Es de todo el club. Y de la ciudad. «Como club y como ciudad, espero que eso sea lo que hagamos esta temporada», apuntó. «Los chicos jóvenes van a necesitar mucho apoyo este año. Espero que la afición pueda aportar eso».

Entre la nostalgia por Howe y la curiosidad por Jaissle, Burn vive su propio sueño personal. Ser capitán de Newcastle no es un detalle más en su carrera; es la culminación de una imagen que llevaba años persiguiendo. «Estoy muy orgulloso de ser nombrado capitán del club», confesó. «Hay cosas con las que casi ni te atreves a soñar cuando eres niño, pero para mí ser capitán de Newcastle fue un sueño desde muy pronto. Estoy muy agradecido por la oportunidad y con muchas ganas de liderar a los chicos esta temporada».

Newcastle se asoma a un curso de transición con un nuevo jefe en el banquillo y un capitán que conoce cada rincón de la grada. El discurso ya está marcado: aceptar el cambio, proteger a los jóvenes y convertir St James’ Park en un refugio para una plantilla que empieza de nuevo. Ahora falta ver si el equipo responde al mismo ritmo que su nuevo líder.