Daizen Maeda enciende Celtic Park con un golazo
Daizen Maeda encendió Celtic Park. Y lo hizo a lo grande.
El japonés firmó una chilena fabulosa a la escuadra para sentenciar un 3-1 de remontada ante Rangers, un triunfo que aprieta al máximo la William Hill Premiership y deja a Celtic a solo un punto del líder Hearts.
De susto inicial a asedio verde
El clásico arrancó torcido para los locales. En el minuto 9, Mikey Moore silenció el estadio con el 0-1 para Rangers, un golpe temprano que descolocó a la zaga de Celtic y dio aire a los visitantes en un arranque de ida y vuelta, abierto, frenético.
Celtic respondió con carácter. El partido se convirtió en un intercambio de golpes, con ambos equipos llegando con peligro y sin tiempo para respirar en la medular. La igualdad llegó a mitad de la primera parte, en una acción que no dejará indiferente a nadie: Yang Hyun-jun firmó el 1-1 en circunstancias polémicas, un gol que encendió las protestas de Rangers y el ruido en la grada. La tensión subió uno, dos escalones.
El descanso llegó como un respiro obligado. El ritmo pedía una pausa. La segunda parte, sin embargo, iba a tener dueño.
Maeda decide el clásico
Nada más volver del vestuario, Celtic subió una marcha. La presión se hizo más agresiva, las segundas jugadas empezaron a caer del lado local y Rangers comenzó a retroceder.
En el minuto 53, Daizen Maeda culminó la primera parte de su obra. Un disparo de primera, seco, preciso, para completar la remontada y poner el 2-1. El estadio explotó. El japonés, en racha, no se conformó.
Cuatro minutos después, llegó la imagen del partido. Balón al área, Maeda de espaldas, un gesto felino y una chilena que se enrosca y se cuela por la escuadra. Golazo. Su segundo tanto en apenas cuatro minutos, el sexto en sus últimos cuatro encuentros. Un futbolista encendido en el momento decisivo de la temporada.
Con el 3-1, Celtic se adueñó del ritmo. Rangers, herido, adelantó líneas y buscó recortar distancias, pero se topó con un bloque sólido, concentrado, que ya no estaba dispuesto a regalar nada. Los visitantes empujaron, sí, pero el campeón aguantó firme hasta el pitido final.
Una liga que se aprieta
El triunfo llega acompañado de un guiño desde otro campo. El empate de Hearts en su visita a Motherwell la noche del sábado ha comprimido la parte alta de la tabla. La diferencia entre el líder y Celtic se reduce a un solo punto y la lucha por el título entra en zona de máxima tensión.
El escenario es claro: con solo un punto en Fir Park, Celtic se asegurará llegar vivo al choque directo contra Hearts el próximo domingo, con la opción real de arrebatarles el campeonato en un duelo mano a mano. La diferencia de goles, que favorece todavía a Hearts por tres tantos, solo tendría peso si Celtic empata en Fir Park y el líder cae en casa ante Falkirk.
Nada está decidido. El campeón se ha reenganchado, el perseguidor ha empezado a sentir el aliento en la nuca y Maeda, con su chilena para el recuerdo, ha encendido una recta final de temporada que promete ser todo menos tranquila.




