Cucurella debuta con el Real Madrid y brilla en su primer partido
El estreno de Marc Cucurella con el Real Madrid llegó lejos de casa, en el Veltins-Arena de Gelsenkirchen, en un amistoso de pretemporada ante el Schalke 04 que sirvió para algo más que ajustar detalles. Para el lateral español fue, sencillamente, el día que por fin se puso la camiseta blanca en partido.
Entró en el minuto 61, con el encuentro encarrilado, pero con mucho en juego para él: sensaciones, ritmo, jerarquía. Eran sus primeros minutos de pretemporada y se notaba en cada arrancada, en cada gesto, la mezcla de ansiedad y alivio de quien ha esperado su momento.
El duelo, que se saldó con triunfo madridista, funcionó como último banco de pruebas para los de Carlo Ancelotti antes del inicio liguero. Para Cucurella, en cambio, fue un pequeño punto de inflexión. Un “ya estoy aquí” después de una espera que él mismo definió como larga.
«Estoy muy feliz. Creo que ha sido un gran partido de todos y un gran resultado antes de empezar la Liga. Han sido mis primeros minutos y tengo muchas ganas. La espera ha sido larga, pero ahora, poco a poco, voy cogiendo ritmo y con muchas ganas de que empiece la Liga».
El mensaje se repetía, casi como un mantra: ritmo, trabajo, paciencia. «Muy bien. Creo que con estos compañeros todo es más fácil. Han sido los primeros minutos de la temporada y, poco a poco, voy encontrando mi ritmo y pronto empieza la competición de verdad», añadió.
Detrás de ese debut hay años de esfuerzo, algo que el propio Cucurella quiso subrayar: «Estoy muy feliz. Detrás de todo esto hay mucho trabajo y todo el esfuerzo que he hecho durante años ha valido la pena. Estoy muy contento con todo lo que me está pasando y ojalá siga así: ganando títulos y, sobre todo, pudiendo disfrutar de esta experiencia».
No sólo habló de sí mismo. El vestuario, ese ecosistema clave en cualquier gran club, apareció enseguida en su discurso. El defensa dejó claro que el aterrizaje en el grupo ha sido suave: «Son muy buena gente. Creo que hacen que sea muy fácil adaptarse. Lo importante es tener un buen grupo para que se note en el campo que estamos unidos. Así es como se gana».
La conexión con la grada también empieza a construirse, aunque todavía no haya pisado el Santiago Bernabéu con la camiseta blanca en partido oficial. El jugador reconoció el impacto del cariño recibido en estos primeros días: «He recibido muchos mensajes y siempre intentaré dar lo mejor de mí en cada minuto que tenga. Creo que lo más importante, y lo que todos queremos, es ganar títulos con esta camiseta».
Pretemporada cerrada, debut cumplido, primeras impresiones inmejorables. Ahora, para Cucurella, sólo queda lo que realmente cuenta: sostener esa energía cuando la Liga eche a rodar y cada minuto deje de ser un premio para convertirse en una obligación.




