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Cristiano Ronaldo sufre dura derrota con Al Nassr en la Asian Champions League

Cristiano Ronaldo encaja su golpe más duro con Al Nassr en un naufragio en Asia

El estreno de Al Nassr en la Asian Champions League Elite fue un baño de realidad. No solo perdió. Se desplomó. Un 4-0 contundente ante Al Ain, de Emiratos Árabes Unidos, que firma la derrota más abultada de Cristiano Ronaldo desde su llegada a Arabia Saudí.

El campeón saudí, que sigue persiguiendo su primera corona continental, ya iba a remolque antes de la media hora. Minuto 25, primer aviso serio y primer golpe: Houssine Rahimi apareció para abrir el marcador y encender el estadio. El marroquí olió sangre y no perdonó cuando el partido empezó a abrirse.

La noche se le hizo larguísima a Al Nassr. Tras el descanso no llegó la reacción. Llegó el castigo. Pasada la hora de juego, de nuevo Houssine Rahimi, implacable, firmó el 2-0 para el dos veces campeón del torneo y dejó a los saudíes al borde del colapso.

El partido ya era una cuesta imposible cuando apareció el otro apellido Rahimi. A 18 minutos del final, Soufiane Rahimi, hermano de Houssine, se sumó a la fiesta con el tercero. La defensa de Al Nassr, desbordada, solo podía perseguir sombras.

El golpe definitivo llegó poco después. Soufiane, ya desatado, asistió a Georgios Giakoumakis para el 4-0 que cerró la goleada y convirtió la noche en una pesadilla histórica para el equipo de Riad.

Cristiano, de 41 años y con el objetivo de alcanzar el gol número 980 de su carrera, apenas tuvo una ocasión clara para maquillar el resultado. Un libre directo en el tramo final, su territorio favorito. Ejecutó con potencia, pero Khalid Eisa voló para frustrar al portugués y poner la firma final a su exhibición bajo palos.

El 4-0 no es solo una derrota más en el registro del luso. Es la mayor desde aquel 0-4 con Manchester United ante Brentford en agosto de 2022. Un recuerdo incómodo que ahora encuentra su eco en el fútbol saudí.

En el banquillo, Ange Postecoglou asumió el golpe de frente. Sin rodeos.

«Los jugadores dieron todo lo que tenían y no les atribuyo ninguna responsabilidad… la responsabilidad es mía», declaró el técnico de Al Nassr. «Al Nassr en su conjunto estuvo pobre».

Una frase que retrata el tono de la noche: no falló uno, falló el colectivo.

El campeón de la Saudi Pro League solo suma una victoria en sus últimos cuatro partidos. La dinámica se ha torcido justo cuando la temporada pide solidez y jerarquía.

Contrastes saudíes en el arranque continental

Mientras Al Nassr se hundía en Emiratos, el resto de representantes saudíes vivió una primera jornada con matices muy distintos.

Al Hilal, cuatro veces campeón de Asia, sí impuso su jerarquía. Se llevó un 2-1 ante Al Gharafa, de Catar, en un duelo áspero, con expulsiones en ambos bandos antes del descanso. Rúben Neves transformó un penalti al filo del entretiempo y encarriló el triunfo. En la segunda mitad, Sergej Milinkovic-Savic apareció para sentenciar y asegurar los tres puntos.

Al Ahli y Al Ittihad, en cambio, se quedaron a medias. Ambos firmaron empates 1-1: los de Yeda ante Pakhtakor, de Uzbekistán, y el conjunto de Yeda frente a Al Shamal, de Catar. Un punto que sabe a poco para dos clubes construidos para ir lejos en la competición.

El quinto en discordia, Al Qadsiah, arrancó con el pie derecho. Victoria 2-1 frente a Al Wasl, de Emiratos Árabes Unidos, y un mensaje claro: no ha viajado a Asia para ser comparsa.

En medio de ese mosaico de resultados, la imagen que queda es la de Cristiano caminando hacia el túnel, después del 4-0, con una competición que se le resiste y un club que todavía no ha aprendido a mandar en Asia. La pregunta es cuánto tardará Al Nassr en reaccionar… y si esta goleada será el punto de quiebre o el inicio de una crisis más profunda.