Cristiano Ronaldo bajo críticas tras derrota de Al-Nassr
El ruido alrededor de Cristiano Ronaldo no se apaga en Al-Nassr. Al contrario, crece. La goleada 4-0 sufrida ante Al-Ain de Emiratos en el estreno de la AFC Champions League Elite dejó heridas profundas y el capitán se ha convertido en el principal blanco de las críticas.
El equipo saudí se derrumbó en un partido señalado en rojo en el calendario y la reacción fue inmediata. Parte de la afición de Al-Nassr cargó contra Ronaldo, mientras voces mediáticas le reprocharon no haber aparecido en una noche grande ante Al-Ain. El señalamiento fue directo: no estuvo a la altura.
En ese clima tenso irrumpió Saud Al-Sarami, ex portavoz de Al-Nassr, que decidió ir un paso más allá. No solo cuestionó el rendimiento del portugués, también su continuidad en el club y hasta puso fecha posible a una salida.
Al-Sarami: “Ronaldo es una carta quemada”
En declaraciones al programa “Al-Arabiya FM”, Al-Sarami fue tajante: “Ronaldo no desempeñará ningún papel no técnico en Al-Nassr, y no descarto que pueda dejar el club en el mercado de invierno, como ocurrió anteriormente con Karim Benzema, y esto sucederá completamente por su propia voluntad”.
El ex portavoz no se quedó ahí. Subió el tono y dejó una frase que ha hecho ruido en Riad: “Ronaldo se ha convertido en una carta gastada y es incapaz de aportar nada en Al-Nassr, y debe irse”.
Para Al-Sarami, el problema va más allá de un mal partido. Cree que el club debe “reordenar sus prioridades” tras lo visto ante Al-Ain. La derrota, en su lectura, expuso carencias estructurales que ya no se pueden esconder.
Un futuro en el aire… por ahora solo en la opinión pública
Según la visión de Al-Sarami, la marcha de Ronaldo abriría una puerta que Al-Nassr necesita cruzar: reconstruir. Liberar ese peso permitiría reforzar zonas clave del campo, con el centro del campo como máxima urgencia. Ahí, sostiene, se han hecho más evidentes las lagunas del equipo en las últimas semanas.
El contexto no ayuda. La goleada frente a Al-Ain ha desatado una tormenta alrededor del club, cuestionado por su imagen continental y por su dependencia de su gran estrella. En medio de ese ruido, las palabras de Al-Sarami han encontrado eco entre los más críticos.
Pero, por ahora, su escenario de un adiós en enero no pasa de ser eso: una expectativa personal. Desde la directiva de Al-Nassr no ha salido ninguna decisión oficial ni señal concreta sobre el futuro de su capitán.
La presión, sin embargo, ya está sobre la mesa. La próxima vez que Cristiano Ronaldo salte al césped con la camiseta de Al-Nassr, no solo jugará contra el rival. También contra la sensación, cada vez más extendida en su entorno, de que el tiempo para cambiar la historia se le está acabando.




