Cristian Romero deja Tottenham: rumbo a Inter o Barcelona
Tottenham ha elegido un camino claro este verano: reconstruir a lo grande, aunque eso implique desprenderse de uno de sus pilares. Cristian Romero, campeón del mundo con Argentina y referencia en la zaga desde 2021, se encamina a una salida que ya se da prácticamente por hecha en el club londinense.
El proyecto de Roberto De Zerbi ha llegado con chequera abierta. Entre Jan Paul van Hecke, Mateus Fernandes y Sandro Tonali, el gasto se dispara hasta los 237 millones de libras. A ese bloque de fichajes se suman tres veteranos con peso específico: Martin Dubravka, Marcos Senesi y Andy Robertson, todos a coste cero pero con una factura evidente en el vestuario: sobran defensas, falta espacio.
Sin competiciones europeas en el calendario, la ecuación es sencilla. Hay overbooking atrás. Y el sacrificado, contra todo pronóstico hace apenas un año, será Romero.
Un ciclo cerrado en Londres
Desde que aterrizó inicialmente cedido en 2021, Romero se convirtió en indiscutible en el eje defensivo de Tottenham. Agresivo, dominante al corte, con carácter de líder. Pero el contexto ha cambiado. La apuesta por reforzar el centro de la defensa con dos incorporaciones específicas y la ausencia de Europa han empujado al club a tomar una decisión drástica.
Según Fabrizio Romano, la relación deportiva entre el argentino y Tottenham está rota en términos de futuro inmediato. El mensaje es contundente: Romero saldrá este verano. No se trata de una posibilidad lejana, sino de una intención firme del club y del propio jugador.
La lista de centrales lo explica todo: Micky van de Ven, Van Hecke, Senesi, Kevin Danso… demasiados nombres para una temporada con menos partidos de máximo nivel. Tottenham está preparado para abrir la puerta.
Inter aprieta, Barcelona espera
En este escenario aparecen dos gigantes del sur de Europa: Inter Milan y Barcelona. Ambos campeones de sus respectivas ligas, ambos necesitados de reforzar la defensa, pero con situaciones muy distintas.
Inter se muestra especialmente decidido. El club italiano, de acuerdo con la información filtrada desde el entorno de la operación, está “muy interesado” en Romero. La gran incógnita no es deportiva, sino económica: si podrán llegar a las cifras que maneja Tottenham.
Desde Italia se apunta que el jugador ve con buenos ojos el salto a San Siro. No está esperando eternamente a Barcelona ni condicionando su futuro a un movimiento del club azulgrana. Si Inter alcanza un acuerdo con Tottenham, Romero está dispuesto a vestirse de neroazzurro.
Barcelona aparece como opción más compleja. El interés existe, pero con una condición innegociable: primero debe salir un central. Solo si el club catalán consigue hacer hueco con una venta en la zaga se activaría la posibilidad de ir a por Romero. Un efecto dominó en el que el argentino sería la última ficha en caer, no la primera.
El precio de un líder… con historial médico
Tottenham, según su propio entorno, se ha marcado un objetivo claro: recaudar alrededor de 50 millones de libras con la venta de Romero. Es la cifra ideal, la que encajaría en la planificación financiera tras el enorme desembolso de este verano.
Sin embargo, en el club son conscientes de la realidad. El historial de lesiones del argentino y sus 28 años rebajan el margen de maniobra. Internamente se asume que el traspaso puede cerrarse más cerca de los 40 millones que de los 50, si eso garantiza que la operación no se enquista.
Para Tottenham, la venta no es solo una cuestión económica. Es un giro de página. Un mensaje claro de que el proyecto de De Zerbi tendrá nuevos jefes en la defensa, aunque eso suponga despedirse de uno de los mejores jugadores de la plantilla reciente.
Para Romero, es otro tipo de desafío. De Londres a Milán o a Barcelona, de la Premier League a un nuevo intento de consolidarse en la élite europea con un título grande en el horizonte. La pregunta ya no es si saldrá. La pregunta es en qué camiseta volverá a imponer ese carácter que en el norte de Londres ya empiezan a echar de menos.




