Cremonese y Torino empatan 0-0 en un tenso duelo de Serie A
En el Stadio Giovanni Zini, en un ambiente tenso propio de la recta final de la Serie A, Cremonese y Torino firmaron un 0-0 que deja sensaciones opuestas: punto insuficiente para un equipo local inmerso en la lucha por la permanencia y empate práctico para un conjunto granata asentado en la zona media.
El contexto clasificatorio marcaba el guion. Cremonese arrancaba la jornada 33 en el puesto 17 con 28 puntos, apenas por encima de la zona roja, obligada a sumar en casa para sostener su pelea por la salvación. Torino llegaba 12.º con 40 puntos, lejos de la carrera por Europa pero también con margen respecto al descenso, en un tramo de temporada donde consolidar su estabilidad era la prioridad.
El equipo de Marco Giampaolo se plantó con un 4-4-2 claramente orientado a mandar con balón. La estructura dio resultado desde el inicio: Cremonese monopolizó la posesión (65 %) y empujó a Torino a un bloque medio-bajo, con el 3-4-1-2 de Leonardo Colucci replegado cerca de su área. Los locales cargaron mucho el juego por bandas con Jari Vandeputte y Romano Floriani Mussolini, buscando centros hacia Federico Bonazzoli y Antonio Sanabria, pero sin la precisión necesaria en los metros finales.
Pese al dominio territorial, la primera parte se desarrolló sin grandes sobresaltos para ninguno de los dos porteros. Cremonese generó volumen de tiro —14 remates totales en el global del partido, 8 de ellos desde dentro del área— pero le faltó claridad para transformar su circulación en ocasiones limpias. Torino, por su parte, apenas inquietó a Emil Audero, limitándose a transiciones esporádicas lideradas por Nikola Vlašić y los desmarques de Giovanni Simeone y Che Adams.
El choque ganó intensidad tras el descanso. En el minuto 60, Giampaolo buscó más desequilibrio desde el banquillo: Alessio Zerbin reemplazó a R. Floriani y David Okereke sustituyó a Vandeputte. El mensaje era inequívoco: más uno contra uno y profundidad para romper el entramado defensivo visitante.
Dos minutos después llegó la acción más polémica del encuentro. En el 62, un balón parado terminó con F. Baschirotto enviando el balón a la red, desatando la euforia en la grada. Sin embargo, la intervención del VAR acabó anulando el tanto por falta previa, tal y como indicó el colegiado Michael Fabbri. El gol anulado fue un golpe anímico para Cremonese, que veía cómo se le escapaba la mejor ocasión de romper el 0-0.
Torino reaccionó con cambios en el 68 para refrescar su zaga y la línea de ataque. L. Marianucci reemplazó a G. Maripan, introduciendo piernas frescas en la línea de tres centrales, mientras que A. Njie ocupó el lugar de G. Simeone en la delantera, buscando más velocidad al espacio.
Cremonese siguió insistiendo y en el 73 entró Martín Payero por Alberto Grassi para añadir llegada desde segunda línea. Colucci respondió en el 76 reforzando los costados: F. Anjorin reemplazó a N. Vlasic y C. Biraghi sustituyó a R. Obrador, ajustes destinados a contener las embestidas locales por fuera y mejorar la salida de balón.
La tensión se trasladó pronto al plano disciplinario. En el 78, S. Coco vio la primera tarjeta amarilla por una falta, reflejo de las dificultades de Torino para frenar a los atacantes de Cremonese. Dos minutos más tarde, en el 80, el colegiado mostró dos amarillas casi consecutivas a jugadores visitantes: A. Njie por agarrar a un rival y E. Ebosse por conducta antideportiva. El tramo final se convirtió en un ejercicio de resistencia para los granata.
Giampaolo quemó más naves en el 84: Milan Djuric reemplazó a A. Sanabria para añadir centímetros en el juego aéreo, y Tommaso Barbieri entró por S. Luperto, manteniendo frescura en la línea defensiva sin renunciar a proyectar laterales. Torino, ya en el 90, realizó su último cambio ofensivo: S. Kulenovic reemplazó a A. Njie, que se marchó amonestado, con la intención de ganar oxígeno en la presión inicial.
Pese a las modificaciones, el marcador no se movió. Cremonese acabó con 4 tiros a puerta y un valor de xG de 0,77, insuficiente para batir a Alberto Paleari, que respondió con 4 intervenciones, exactamente los disparos entre palos que recibió. Torino apenas probó una vez a Emil Audero —1 tiro a puerta, 1 parada del guardameta local— y generó un xG de 0,16, síntoma de su escasa presencia ofensiva.
El 0-0 deja a Cremonese con 29 puntos tras 34 partidos (6 victorias, 11 empates, 17 derrotas), 26 goles a favor y 47 en contra, prolongando su sufrida pelea por la permanencia en la parte baja de la tabla. Torino, por su parte, suma ahora 41 puntos (11 victorias, 8 empates, 15 derrotas), con 37 goles marcados y 54 encajados, consolidando su posición en la zona media y alejándose un poco más del ruido de la zona de descenso, aunque sin engancharse a la lucha por las plazas europeas.



