Chelsea reitera interés en Myles Lewis-Skelly tras fichaje de Bruno Guimarães
Chelsea no se olvida de Myles Lewis-Skelly. El club de Stamford Bridge ha realizado una nueva consulta por el joven centrocampista de Arsenal, reactivando un interés que viene de lejos y que ya asomó en el mercado de enero.
El movimiento llega justo después de que Arsenal haya cerrado la incorporación de Bruno Guimarães, un fichaje que, en teoría, podría abrir hueco en la plantilla y dar pie a salidas en la zona media. Chelsea ha querido aprovechar ese posible resquicio y ha preguntado de nuevo por la situación de Lewis-Skelly.
La respuesta, por ahora, es contundente. En el Emirates no quieren vender al canterano a un rival directo de la ciudad, y menos a un equipo con el que se prevé pelear por las posiciones altas esta temporada. Lewis-Skelly es visto internamente como uno de los activos más valiosos de la nueva generación, y traspasarlo a Chelsea supondría reforzar de forma directa a un competidor.
El interés no se limita al oeste de Londres. Manchester United también sigue de cerca al centrocampista y lo tiene en su agenda desde hace tiempo. El problema en Old Trafford es distinto: el club aún debate si su último gran movimiento del mercado debe ser un centrocampista más o un lateral izquierdo antes del cierre del plazo.
Esa duda condiciona todo. Si United decide lanzarse por Lewis-Skelly, podría comprometer seriamente su capacidad para acometer otras operaciones de peso. El margen económico es limitado y el contexto no ayuda: los precios de los centrocampistas se han disparado este verano, justo en un mercado donde el jugador de Arsenal encaja por perfil, ya que puede actuar tanto por dentro como en banda izquierda.
Arsenal, mientras tanto, camina sobre una delgada línea. La temporada pasada logró mantener el bloque a pesar de un gasto considerable en fichajes. La idea es repetir ambición este verano, sostener el nivel competitivo y seguir reforzando la plantilla. Pero en el club ya asumen que esta vez tendrán que vender.
Ahí es donde nombres como Ethan Nwaneri y el propio Lewis-Skelly adquieren un peso especial en los despachos. Son productos de la academia, formación interna pura, y cualquier traspaso se traduciría en beneficio limpio en las cuentas. Un alivio inmediato para el balance financiero.
La cuestión es hasta qué punto Arsenal está dispuesto a sacrificar futuro por presente. Porque los grandes ya han llamado a la puerta, y lo harán otra vez antes de que se cierre el mercado.




