En Balaídos, en la jornada 29 de La Liga, Celta Vigo cayó 3-4 ante Alaves en un partido de alto voltaje táctico y emocional. El encuentro quedó marcado por un primer tiempo de clara superioridad celeste, reflejado en el 3-1 al descanso, y una segunda parte donde los ajustes de Quique Sánchez Flores y la agresividad de Alaves voltearon completamente el guion. Con posesión favorable al Celta (55 %) y un xG casi idéntico (1.84 vs 1.83), la clave no estuvo en la producción ofensiva, sino en la gestión de ventajas, la estructura defensiva y el impacto de los cambios alavesistas en la reanudación.
Secuencia de goles y registro disciplinario
El partido se abrió en el 19', cuando F. Jutgla culminó el primer golpe celeste tras asistencia de J. Rodriguez, atacando bien la última línea de un 4-4-2 alavesista aún desajustado. Celta castigó de nuevo en el 27': H. Alvarez, habilitado por el propio Jutgla, puso el 2-0 aprovechando la amplitud generada por el 3-4-3 local. El 3-0 llegó en el 37', otra vez con F. Jutgla como finalizador, esta vez asistido por H. Sotelo, que encontró el intervalo entre lateral y central derecho de Alaves.
La reacción visitante se activó justo antes del descanso: en el 45', T. Martinez recortó distancias (3-1) tras un servicio de A. Perez, explotando la transición y castigando la espalda de la línea de tres centrales.
En el apartado disciplinario, la primera tarjeta amarilla fue para Alaves: Jon Pacheco recibió una amarilla por una falta en el 22'. Celta vio su primera amonestación en el 45+3', cuando Javi Rodríguez fue amonestado por una falta. En la segunda parte, Fer López vio amarilla por una falta en el 65', ya con el partido inclinándose hacia el área celeste. La última amarilla del encuentro fue para Denis Suárez en el 90+4', también por una falta, en pleno esfuerzo de Alaves por congelar el resultado. No hubo tarjetas rojas ni intervenciones de VAR registradas.
Desglose táctico y gestión de efectivos
Celta Vigo se estructuró en un 3-4-3 muy claro: I. Radu bajo palos; línea de tres con J. Rodriguez (32), J. Aidoo (4) y C. Dominguez (24); carriles y mediocentro con J. El Abdellaoui (39), H. Sotelo (22), O. Mingueza (3) y A. Nunez (14); y un tridente ofensivo con H. Alvarez (23), B. Iglesias (7) y F. Jutgla (9). Este dibujo les permitió dominar la posesión (505 pases, 87 % de acierto) y acumular hombres por dentro, generando superioridades entre líneas que explican los nueve tiros desde dentro del área.
En fase ofensiva, Celta fue muy eficiente en la primera mitad: 5 tiros a puerta sobre 12 totales, con un xG de 1.84 que respalda la calidad de las ocasiones. Jutgla fue el eje: dos goles y una asistencia, moviéndose bien entre centrales y fijando a la pareja Tenaglia–Pacheco, mientras H. Alvarez atacaba el lado débil. La línea de cuatro centrocampistas, con Sotelo como lanzador, permitió progresar con pases interiores y cambios de orientación.
Sin embargo, el equipo de Claudio Giráldez mostró fragilidad estructural tras el descanso. Pese a que el dato de “goals prevented” del Celta es 0 y I. Radu solo registró 2 paradas, el problema no fue el portero, sino la exposición defensiva: Alaves finalizó 10 veces dentro del área y convirtió 4 goles con un xG de 1.83, señal de que las ocasiones fueron claras y la protección del área insuficiente.
Alaves arrancó con un 4-4-2 clásico: A. Sivera en portería; Jonny Otto (17), N. Tenaglia (14), J. Pacheco (5) y V. Parada (24) atrás; línea de cuatro con A. Perez (7), P. Ibanez (19), A. Blanco (8) y C. Alena (10); y doble punta T. Martinez (11)–L. Boye (15). En el primer tiempo, el bloque fue demasiado pasivo y quedó desbordado por las recepciones interiores de Jutgla y Sotelo.
La gran transformación llegó en el descanso con una batería de cambios que modificó por completo el comportamiento del equipo:
- Al 46', D. Suarez (IN) entró por C. Alena (OUT).
- Al 46', I. Diabate (IN) entró por L. Boye (OUT).
- Al 46', J. Guridi (IN) entró por P. Ibanez (OUT).
- Al 46', A. Rebbach (IN) entró por J. Pacheco (OUT).
Estas sustituciones reforzaron la circulación interior (con Denis Suárez y Guridi), añadieron amenaza en conducción (Rebbach, Diabate) y liberaron a T. Martinez, que pasó a moverse con más libertad en el frente de ataque. El 3-4-3 del Celta empezó a sufrir a la espalda de los carrileros y entre central y carril, zonas que Alaves atacó con insistencia.
El 3-2 en el 50' (gol de A. Perez tras pase de T. Martinez) confirmó la nueva dinámica: Alaves ganó duelos, adelantó líneas y convirtió el partido en un intercambio más vertical. Celta respondió con cambios propios:
- Al 54', S. Carreira (IN) entró por A. Nunez (OUT).
- Al 54', F. Lopez (IN) entró por O. Mingueza (OUT).
- Al 69', J. Rueda (IN) entró por B. Iglesias (OUT).
- Al 69', P. Duran (IN) entró por J. El Abdellaoui (OUT).
- Al 82', I. Aspas (IN) entró por J. Aidoo (OUT).
Estas sustituciones, lejos de reforzar la estabilidad, terminaron desarmando la estructura defensiva: la salida de Aidoo en el 82' debilitó la jerarquía en la zaga, y el equipo quedó más partido. Alaves lo aprovechó con dos golpes definitivos: el 3-3 de T. Martinez en el 74' (asistencia de A. Rebbach) y el 3-4 en el 78', obra del propio A. Rebbach tras servicio de V. Parada, atacando precisamente la zona del lateral izquierdo.
En el tramo final, Alaves aún movió una pieza más: Al 90+4', V. Koski (IN) entró por T. Martinez (OUT), buscando piernas frescas para sostener el resultado.
Defensivamente, la estadística de tiros bloqueados ilustra el tono del partido: la resistencia fue mayor por parte de Alaves, que solo vio 1 tiro propio bloqueado, mientras Celta sufrió 4 remates tapados, síntoma de un ataque insistente pero cada vez más forzado en la segunda mitad.
Veredicto estadístico
El 3-4 final, con xG prácticamente igualados (1.84 Celta, 1.83 Alaves), indica un encuentro equilibrado en volumen y calidad de ocasiones, decidido por la gestión de momentos y la eficacia en área rival. Ninguno de los dos equipos registró “goals prevented” positivos (0 para ambos), por lo que el peso del resultado recae más en la organización colectiva que en actuaciones individuales de los porteros (tanto I. Radu como A. Sivera terminaron con solo 2 paradas cada uno).
Celta, con más posesión y mejor porcentaje de pase, mostró una versión dominante pero frágil, incapaz de cerrar un 3-0 favorable. Alaves, con menos balón pero más pegada y mejores ajustes desde el banquillo, transformó un partido aparentemente perdido en una victoria de enorme valor táctico y anímico.





