Carleton Ravens sufren derrota 3-0 ante Queen's Gaels
Kingston, ON – Una ráfaga de diez minutos tiró por la borda un partido que Carleton Ravens había controlado durante toda la primera mitad. Queen's Gaels aprovechó al máximo su momento y se quedó con un 3-0 contundente este viernes por la noche.
Un inicio prometedor que no tuvo premio
Carleton salió valiente. En los primeros compases, Xavier-Etienne Patry, Damiano Totten y Marek Achadinha encontraron espacios y generaron ocasiones que encendieron la alarma en el área local. El plan funcionaba: presión alta, ritmo y presencia constante cerca del arco rival.
Después de ese arranque intenso, el duelo se enfrió. Los Ravens bajaron una marcha, pero siguieron mandando en el juego. El dato lo dice todo: Queen's Gaels no logró ni un solo intento al arco en toda la primera mitad. Control territorial, balón y sensación de seguridad para los visitantes… hasta el descanso.
El partido se rompe desde el punto penal
Todo cambió de golpe tras la reanudación. Un balón al área, un contacto y la decisión que lo altera todo: el árbitro sancionó penal por una falta de Luke Harrop dentro del área. Desde los once metros, Damola Akanni no perdonó y abrió el marcador.
El golpe descolocó a Carleton. Y Queen's olió sangre.
Menos de un minuto después, Isaac Molouba apareció para firmar el 2-0, aprovechando el desconcierto de los Ravens. Antes de que pudieran reaccionar, Sebastian Aguade se sumó a la fiesta y colocó el 3-0. Tres zarpazos en un abrir y cerrar de ojos. De un partido controlado a una montaña imposible de escalar.
Orgullo final, sin recompensa
Con el marcador en contra, los Ravens intentaron rescatar algo del encuentro en los últimos diez minutos. Achadinha tuvo su oportunidad con un cabezazo que buscó esquina y esperanza. Poco después, Adrijan Vrankovic se encontró con una ocasión clara que pudo haber maquillado el resultado.
Nada entró. La noche ya estaba sentenciada.
Carleton, sin embargo, no tendrá tiempo para lamentarse. El calendario aprieta y la revancha llega rápido: el domingo, a las 4:00 PM, visitarán a Ontario Tech con una idea fija en la cabeza: demostrar que el derrumbe en Kingston fue solo un tropiezo y no el inicio de una tendencia.




