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Busquets regresa al Barça Atlètic como asistente técnico

Sergio Busquets ya ha dado el primer paso serio hacia su carrera en los banquillos. El histórico excentrocampista del Barcelona regresa al club como asistente técnico de Barça Atlètic, el filial azulgrana. Esta vez no mandará desde el círculo central, sino desde la banda.

El anuncio se hizo oficial el lunes 17 de agosto y supone un regreso cargado de simbolismo. Apenas han pasado tres años desde su salida del club y el puente se ha vuelto a tender con rapidez. Barcelona recupera a uno de sus grandes cerebros, ahora con libreta y bolígrafo.

Busquets colgó las botas a finales del año pasado, tras su etapa en Inter Miami. Su despedida había quedado prácticamente sellada en octubre, después de un partido ante New England Revolution. En la zona mixta, le preguntaron si se veía como entrenador. Su respuesta fue clara: primero descanso, luego ya se vería.

“Creo que en el futuro sí, pero ahora prefiero tomarme un año sabático”, dijo entonces. Ese paréntesis ya se ha cerrado. Tras unos meses alejado del foco, el exmediocentro ha decidido lanzarse de lleno al siguiente capítulo.

Al lado de Belletti y con la mirada puesta en la UEFA

Busquets se integrará en el cuerpo técnico que encabeza Belletti en Barça Atlètic. Trabajará codo con codo con el actual entrenador del filial, al tiempo que avanza en sus cursos para obtener las licencias UEFA necesarias para dirigir como primer entrenador en la élite.

El encaje es claro: experiencia, jerarquía y conocimiento profundo del modelo Barça al servicio de la cantera. Su día a día pasará por ayudar a pulir a la próxima generación, orientar a los jóvenes en su salto al fútbol profesional y empujar al filial en su objetivo de escalar de nuevo en la estructura liguera española.

La misión deportiva es inmediata. Busquets se incorpora ya a las tareas de campo, inmerso en la preparación y el desarrollo del equipo. La misión personal, en cambio, tiene un horizonte más amplio: completar sus acreditaciones UEFA y construir el camino que le permita, a medio plazo, asumir un banquillo como primer responsable.

Barcelona gana un asistente. Busquets, un laboratorio perfecto para probarse como entrenador. La pregunta ya no es si se verá algún día al excapitán al frente de un primer equipo, sino cuándo y en qué escenario dará ese salto definitivo.