Brighton empata 0-0 en Tromso y deja la eliminatoria abierta
Brighton se marchó del extremo norte de Noruega con una sensación agridulce. Dominó, llegó, mandó… pero no marcó. Empate 0-0 ante Tromso en la ida del play-off de la UEFA Conference League, a 300 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico, y todo se decidirá en la costa sur de Inglaterra.
El paisaje fue extremo, el resultado no tanto. Brighton llevó el peso del partido desde el inicio, pero se topó una y otra vez con un muro llamado Jakob Haugaard.
Haugaard frena al Brighton
El guardameta de Tromso sostuvo a los noruegos en una primera parte en la que los de Fabian Hurzeler parecían tener el choque bajo control. Haugaard respondió con dos paradas de mucho mérito ante Georginio Rutter y Ibrahim Osman, las dos ocasiones más claras del conjunto inglés antes del descanso.
Brighton movió el balón con paciencia, estiró al rival y jugó casi siempre en campo contrario. Faltó lo esencial: colmillo en el área. Cada acercamiento chocaba contra las manos firmes de Haugaard o se perdía en el último pase.
Tromso avisa a la contra
Con el paso de los minutos, el guion cambió ligeramente. Tromso aceptó sufrir y esperó su momento al contragolpe. Lo encontró varias veces.
Heine Larsen obligó a Bart Verbruggen a intervenir en una contra que encendió al estadio y recordó a Brighton que el margen de error era mínimo. Ya en el tramo final, Isak Vadebu dispuso de la mejor ocasión local: una oportunidad dorada que desperdició en los últimos minutos, cuando el partido pedía precisión máxima.
Brighton salió vivo de ese susto, pero también con la advertencia clara de que Tromso no solo sabe resistir, también castigar.
Debut de Vuskovic y bajas con ruido de mercado
La noche dejó otro titular para los ingleses: el debut de Luka Vuskovic. El defensa, fichaje récord del club procedente de Tottenham, tuvo sus primeros minutos europeos con la camiseta de Brighton, en un escenario tan incómodo como simbólico para medir carácter.
Hurzeler no pudo contar con Carlos Baleba ni Yankuba Minteh, ambos lesionados. Su ausencia no solo se nota en el campo. Los dos nombres suenan con fuerza en el mercado: Baleba ha sido vinculado a Manchester United y Minteh a Liverpool. Mientras se negocia su futuro, el equipo tuvo que buscar soluciones sin ellos en el Ártico.
Vuelta en casa y estreno liguero
El 0-0 deja la eliminatoria completamente abierta. Brighton, que disputa competiciones europeas por apenas segunda vez en su historia tras alcanzar los octavos de final de la Europa League en 2024, se jugará el pase la próxima semana en casa, donde el contexto será muy distinto: césped familiar, clima amable y grada entregada.
Antes, espera la Premier League. El domingo, estreno en casa ante Aston Villa. Un calendario apretado y exigente para un equipo que quiere consolidarse en Europa sin perder terreno en Inglaterra. La cuestión es clara: ¿convertirá Brighton este frío empate en Tromso en el primer paso de otra larga aventura continental?
En Glasgow, Rangers encontró lo que le faltó a Brighton: el gol. No fue una exhibición, pero sí un triunfo vital. 1-0 ante el Jablonec checo y ventaja mínima para la vuelta.
Ryan Naderi firmó el único tanto del encuentro al inicio de la segunda parte, un golpe certero que decantó un partido tenso. El equipo de Derek McInnes terminó con 10 jugadores tras la expulsión de Cammy Devlin, lo que convirtió el tramo final en un ejercicio de resistencia más que de control.
Aun así, Rangers sostuvo el resultado y se colocó en la mejor posición posible de cara al segundo asalto.
Hearts y Motherwell, caminos opuestos
La jornada europea dejó sensaciones mezcladas para el resto de representantes escoceses. Hearts se tuvo que conformar con un 2-2 en casa ante Rapid Vienna, un marcador que deja la eliminatoria abierta pero obliga a un gran esfuerzo en Austria.
Motherwell lo tiene mucho peor. Cayó 3-1 frente a Freiburg, subcampeón de la pasada Europa League, y deberá firmar una remontada mayúscula para seguir vivo en la Conference League.
Solo Rangers pudo celebrar una victoria. Para el fútbol escocés, el jueves dejó una pregunta incómoda: ¿será suficiente este nivel para sostenerse en Europa cuando lleguen las noches decisivas?




