Brentford acelera y se afianza en la zona europea
Durante 45 minutos, nada. Ni un gol, ni una grieta, ni una concesión. Brentford y Chelsea se fueron al vestuario con un 0-0 espeso, pero el guion cambió por completo tras el descanso. El equipo de Keith Andrews salió con otra cara, con más intención y menos rodeos. Y la recompensa llegó en cascada.
El primer golpe lo dio Jaidon Anthony, culminando de cabeza una jugada que nació, cómo no, en la pizarra de balón parado. Schuster ganó el duelo aéreo, bajó la pelota y Anthony solo tuvo que dirigirla a la red. El estadio explotó. El plan de la segunda parte, más directo, acababa de justificar cada indicación del técnico.
A partir de ahí, Chelsea se abrió y dejó metros. Un error que Igor Thiago no perdonó. El delantero lideró un contraataque letal y firmó el 2-0, un mazazo que prácticamente cerró la noche. El golpe final lo puso Fabio Carvalho en el tiempo añadido, con un disparo que convirtió el 3-0 en una declaración de intenciones. Contundencia, oficio y una portería a cero que vale algo más que tres puntos.
Schuster, muro atrás y amenaza a balón parado
Con solo 20 años, Schuster salió del partido como jugador del encuentro, pero su discurso fue el de un veterano. Doce despejes, 16 acciones defensivas para desactivar a Chelsea y una actuación impecable en la zaga. Aun así, quitó peso a lo individual y lo colocó donde él cree que debe estar: en el colectivo.
Para él, la clave estuvo en el giro de guion tras el descanso, cuando Brentford decidió jugar más directo y buscar antes el área rival. De esa apuesta nació la jugada del 1-0. El central, además, volvió a dejar claro que su impacto no se limita a defender. Su cabezazo en la acción del gol de Anthony confirmó lo que en el club le repiten desde hace tiempo: tiene un potencial real en las jugadas a balón parado, aunque él mismo reconoce que hasta ahora le había faltado “resultado” en esa faceta. Su próximo objetivo es sencillo y ambicioso: que la próxima vez no sea una asistencia, sino un gol.
Seis jornadas invicto y un horizonte exigente
El 3-0 no solo fue una exhibición puntual. Con este resultado, Brentford alarga a seis su racha sin derrotas en el inicio de la temporada de la Premier League y se acomoda en los puestos de clasificación europea. Un arranque sólido, sostenido por una defensa que firma otra portería a cero y por un equipo que sabe cuándo bajar el pie al césped y cuándo pisar el acelerador.
Ahora llega una pausa de tres semanas por el parón internacional. Un respiro bienvenido para recargar piernas y cabezas, y para que Andrews ajuste detalles con calma mientras mira la tabla desde la parte alta. El calendario, sin embargo, no concede tregua: el 10 de octubre espera una visita exigente a Aston Villa.
Brentford llega a esa cita sin conocer la derrota. La cuestión es si este impulso inicial será solo una buena racha… o el comienzo de algo mucho más grande esta temporada.




