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¿Qué salió mal para Brasil en el Mundial? La eliminación en octavos ante Noruega

Los seguidores brasileños parecen acostumbrarse a la frustración en los últimos veinte años. La salida prematura en el Mundial de 2026 es otra muestra de un fracaso más en el escenario internacional.

El domingo, en el MetLife Stadium, Brasil cayó 2-1 contra Noruega con un gol de Erling Haaland, lo que marcó el fin del paso de Carlo Ancelotti en esta Copa del Mundo. No lograron superar los octavos de final, algo que ya ha ocurrido cinco veces desde su último título en 2002. La única vez que llegaron a semifinales desde entonces terminó en la humillante derrota frente a Alemania en casa.

¿Por qué falló Brasil en este Mundial?

  • Oportunidades desperdiciadas: El problema principal fue no concretar las ocasiones. En cuatro de sus cinco partidos, Brasil quedó por debajo de sus goles esperados (xG). Marcó 10 goles con un xG de 12.02. Si se excluye el partido contra Haití, donde anotaron cuatro veces con un xG de 1.75, el saldo es de solo seis goles en 10.27 xG. En el choque decisivo ante Noruega, el penalti de Bruno Guimaraes fue atajado y Endrick falló un mano a mano clave. La falta de efectividad se notó desde el primer partido contra Marruecos, donde Igor Thiago tuvo un rendimiento muy bajo y no volvió a jugar.
  • Dificultades en el mediocampo: El mediocampo fue un punto débil que obligó a cambiar el estilo esperado. Casemiro, aunque rejuvenecido en el Manchester United, mostró señales de fatiga a sus 34 años y fue un problema en el centro del campo, pese a mantener presencia aérea. Ancelotti lo sustituyó al descanso en dos partidos pero siguió apostando por él. Lucas Paqueta también estuvo flojo hasta que una lesión lo dejó fuera. Bruno Guimaraes, aunque jugó bien, cargó con demasiadas responsabilidades: defender, manejar el balón, resistir la presión y generar juego. Fue demasiado para uno solo.
  • Defensa vulnerable en momentos clave: Marquinhos y Gabriel, defensores que destacaron en la Champions League, no cumplieron en los instantes decisivos. Gabriel fue superado en varias ocasiones, especialmente en el gol de Haaland en octavos. Ambos defensores cedieron demasiado espacio y no presionaron a tiempo, como en el segundo gol noruego, cuando Haaland remató sin oposición.
  • Lesiones importantes: Las bajas de Raphinha y Lucas Paqueta dejaron al equipo debilitado. La ausencia de Raphinha fue grave porque su reemplazo, Rayan del Bournemouth, aunque talentoso, no pudo igualar su nivel. Raphinha es un extremo de clase mundial que complementa bien a Vinicius Jr., y su pérdida se notó mucho.
  • Estrategia que jugó en contra: En octavos, Ancelotti fue superado tácticamente por Stale Solbakken, entrenador de Noruega. Brasil cedió deliberadamente la posesión, esperando contener y aprovechar sus oportunidades. Noruega, paciente, supo esperar su momento para alimentar a Haaland. Solbakken explicó que su equipo buscaba jugar lento y evitar pases centrales peligrosos, lo que llevó a Ancelotti a realizar ajustes. Al final, la táctica brasileña se volvió en su contra.

Reflexiones finales

Carlo Ancelotti es reconocido como uno de los mejores técnicos, pero en este encuentro fue claramente superado. Este resultado abre interrogantes sobre el presente y futuro de Brasil en el fútbol mundial y plantea la necesidad de cambios profundos de cara a 2030.