logo

Borussia Mönchengladbach ficha a Daiki Hashioka tras lesión de Konoplya

Borussia Mönchengladbach no ha tardado en mover ficha. El club alemán está a un paso de cerrar la llegada del internacional japonés Daiki Hashioka, una operación acelerada por la lesión de Yukhym Konoplya, uno de los fichajes del verano.

Según información de Sky Germany, recogida por transfermarkt.de, Gladbach ya ha alcanzado un acuerdo con Slavia Prague para una cesión con opción de compra por el lateral derecho de 27 años. El jugador tiene previsto pasar el reconocimiento médico este jueves. Si todo va según lo previsto, se convertirá en el octavo refuerzo del verano y en el segundo japonés del vestuario tras Zento Uno.

Hashioka llega con un valor añadido: no es solo un lateral. La temporada pasada, cedido en KAA Gent, disputó 17 partidos y demostró que puede adaptarse tanto al centro de la zaga como a posiciones más adelantadas por la banda derecha. Un perfil que, en el contexto actual de la plantilla, vale oro.

Porque la necesidad ha surgido de golpe. Konoplya sufrió un desgarro parcial del ligamento colateral medial de la rodilla derecha durante el amistoso que Gladbach ganó 2-1 a Rot-Weiss Essen. El diagnóstico es claro: el internacional ucraniano estará aproximadamente dos meses de baja y se perderá todas las sesiones colectivas durante el stage de preparación en Tegernsee. Un contratiempo serio justo cuando el equipo de Eugen Polanski buscaba automatismos defensivos.

En ese escenario, la polivalencia de Hashioka encaja como respuesta inmediata. Puede ofrecer profundidad por banda, reforzar la línea de tres o cuatro atrás y dar alternativas en un calendario de pretemporada que aprieta.

Integración japonesa: Zento Uno da sus primeros pasos

Mientras se ultima la llegada de Hashioka, el otro japonés de la plantilla ya empieza a entrar en dinámica. Zento Uno completó el martes su primera sesión de entrenamiento con el grupo. A sus 22 años, el mediocentro defensivo fue dosificado: participó sobre todo en ejercicios con contacto limitado, con la idea de ir aumentando la carga antes del inicio del campamento de verano.

Gladbach ha cuidado el detalle. El club ha asignado al intérprete Atsushi Waki para acompañar a Uno en las charlas tácticas y en el día a día de los entrenamientos. La prioridad es que no se pierda ni un matiz del plan de juego de Polanski.

El propio técnico lo explicó con claridad: con un traductor, el cuerpo técnico se asegura de que el mensaje llegue exactamente como lo concibe. Esta semana está pensada para aclimatar al jugador, paso a paso, hasta que pueda integrarse al cien por cien en las sesiones del campamento.

Calendario cargado y mercado abierto

La preparación no se detiene. Antes de viajar a Rottach-Egern, Gladbach se medirá a Hansa Rostock. Ya en tierras bávaras, esperan un amistoso contra el modesto FC Rottach-Egern y una prueba de nivel frente a Hoffenheim, rival directo de Bundesliga. Un bloque en construcción, muchos nombres nuevos y poco margen para el error en la puesta a punto.

En los despachos, el balance también cuenta una historia. El club ha invertido alrededor de 12,5 millones de euros en incorporaciones y ha ingresado unos 21 millones en ventas. El libro de cuentas está en positivo y el mercado, lejos de cerrarse, sigue vivo.

Dentro de la plantilla, varios nombres aparecen en la rampa de salida: Nathan Ngoumou, Tomas Cvancara y Florian Neuhaus figuran entre los posibles candidatos a abandonar el club en las próximas semanas. Salidas que podrían volver a mover las piezas y, quizá, abrir la puerta a más ajustes.

Entre lesiones, fichajes y amistosos, Gladbach se mueve a toda velocidad. La pregunta es evidente: ¿bastará este nuevo esqueleto, con la dupla japonesa y la reconstrucción en marcha, para sostener el ritmo feroz de la Bundesliga?