En el Signal Iduna Park, Borussia Dortmund dio un golpe de autoridad europeo al imponerse 2-0 a Atalanta en la ida de los dieciseisavos de la UEFA Champions League 2025. El conjunto de Niko Kovac encarriló el partido con un arranque fulminante y supo gestionar la ventaja ante un rival que manejó más balón, pero generó poco. El resultado refuerza la candidatura de Dortmund, que llegaba con una racha irregular (formato LLDWL en la competición), mientras que corta la dinámica positiva de los italianos, que acumulaban tres triunfos consecutivos en Europa.
Primer tiempo: pegada alemana y nervios italianos
El guion se rompió muy pronto. A los 3', Serhou Guirassy adelantó a Borussia Dortmund culminando una acción en la que Julian Ryerson apareció como asistente, un gol que dio tranquilidad inmediata al bloque local. Con el marcador a favor, los de Kovac pudieron asentarse en su 3-4-2-1 sin necesidad de asumir riesgos excesivos.
La primera tarjeta llegó en el 18', cuando Luca Reggiani fue amonestado por una falta, síntoma de la intensidad con la que Dortmund defendía su ventaja. Atalanta, dirigida por Raffaele Palladino, comenzó a mostrar frustración en el tramo final del primer acto: en el 40', doble amarilla casi consecutiva para Berat Djimsiti (por discusión) y Odilon Kossounou (por falta), reflejando problemas de control emocional atrás.
El castigo para los italianos se amplió en el 42'. Maximilian Beier firmó el 2-0 tras asistencia de Guirassy, intercambiando papeles con el goleador del primer tanto. Atalanta cerró la mitad con otra amarilla, esta vez a Gianluca Scamacca en el 45+1' por una falta, marchándose al descanso con dos goles en contra y tres jugadores apercibidos.
Segundo tiempo: ajustes de Palladino, gestión de Kovac
Palladino reaccionó de inmediato tras el descanso. En el 46', retiró a Djimsiti para dar entrada a Isak Hien, buscando solidez en la zaga, y sustituyó a Scamacca por Nikola Krstović, un cambio de referencia ofensiva más que un giro de sistema. Sin embargo, Dortmund mantuvo el orden y la intensidad. A los 48', Waldemar Anton vio la amarilla por una falta, recordando que el partido seguía siendo muy disputado en los duelos.
Atalanta continuó moviendo el banquillo en busca de frescura y desequilibrio: en el 63', Marten de Roon dejó su sitio a Kamaldeen Sulemana, una apuesta más ofensiva desde la segunda línea. Kovac respondió protegiendo la ventaja sin renunciar a la amenaza al espacio. En el 70', introdujo a Carney Chukwuemeka por Julian Brandt y a Karim Adeyemi por Beier, cambios de perfil similar que mantenían piernas frescas en la mediapunta y el ataque.
Palladino insistió por bandas en el 72', reemplazando a Davide Zappacosta con Raoul Bellanova, y en el 82' dio entrada a Lazar Samardžić por Nicola Zalewski, buscando creatividad entre líneas. Dortmund, por su parte, terminó de blindar el centro del campo en el 83': Felix Nmecha fue sustituido por Marcel Sabitzer, y Guirassy dejó su lugar a Fábio Silva, un relevo natural en la punta para aguantar balones y estirar al equipo. Pese a los ajustes italianos, el marcador ya no se movió y los locales conservaron el 2-0 sin sobresaltos reseñables en forma de goles o expulsiones.
Radiografía estadística: eficacia frente a control
Los números explican bien el partido. Atalanta controló el 56 % de la posesión y firmó un 87 % de precisión en el pase (452 de 521), frente al 44 % de Dortmund, que completó el 83 % de sus envíos (348 de 419). Es decir, los italianos llevaron más tiempo la iniciativa con balón, pero sin traducir ese dominio territorial en verdadero peligro sostenido.
En ataque, Borussia Dortmund fue claramente más eficiente: 9 tiros totales por 7 de Atalanta, con 2 remates a puerta para los locales y 3 para los visitantes. La diferencia estuvo en la calidad de las ocasiones: el conjunto alemán alcanzó un expected goals de 2,09, prácticamente calcando el 2-0 final, mientras que Atalanta se quedó en apenas 0,46, confirmando que sus llegadas fueron menos claras. Ninguno de los dos porteros registró goles evitados según los datos, y Gregor Kobel sumó 3 paradas, mientras Marco Carnesecchi no contabilizó intervenciones sobre disparos a puerta.
En el apartado disciplinario, el encuentro fue intenso pero controlado: 11 faltas cometidas por Dortmund y 13 por Atalanta, con 2 amarillas para los locales y 3 para los visitantes, sin rojas. La dureza se concentró especialmente en el tramo final del primer tiempo.
Clasificación e impacto en la eliminatoria
En el contexto de la UEFA Champions League 2025, Borussia Dortmund, que llegaba con 11 puntos, diferencia de goles +2 y un balance general de 3 victorias, 2 empates y 3 derrotas, refuerza su candidatura en esta ronda tras un rendimiento goleador ya notable (19 tantos a favor y 17 en contra antes de este duelo). Atalanta, que partía con 13 puntos, diferencia 0 y 4 triunfos en 8 partidos, ve frenada su buena racha (LLWWW) y encaja un 2-0 que le obliga a remontar en Bérgamo. La solidez mostrada por Dortmund en casa, donde ya sumaba 2 victorias y solo 5 goles encajados en 4 partidos europeos, le deja con una ventaja significativa de cara al partido de vuelta.





