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El Barça acelera en fichajes antes de 2027

El Barcelona vuelve a respirar en el mercado. LaLiga ya ha comunicado al club que opera bajo la norma del 1:1, lo que le permite invertir lo que ingresa y registrar fichajes sin las ataduras que han marcado los últimos veranos. Libertad, por fin, para reforzar la plantilla.

Esa ventana de oxígeno ya se nota en los despachos. La llegada de Anthony Gordon y el intento decidido por Julian Alvarez no se entenderían sin este nuevo margen salarial. La salida de Marcus Rashford, unida a la marcha ya consumada de Robert Lewandowski, ha despejado espacio suficiente para encajar a dos futbolistas de primer nivel en la estructura salarial azulgrana.

Pero esa bonanza tiene reloj.

2027, el año que lo complica todo

Según RAC1, en el club nadie se engaña: en 2027 lo más probable es que el Barça vuelva a quedar fuera de la norma del 1:1. No se trata de un susto contable puntual, sino de un escenario con el que ya trabajan los responsables económicos y deportivos. Por eso la dirección deportiva afronta este mercado como uno de los más decisivos de los últimos años.

El foco no está solo en el césped. El gran condicionante se llama Spotify Camp Nou.

La entidad ya ha presentado la solicitud para utilizar el Estadi Olímpic Lluís Companys de Montjuïc durante la temporada 2027/28. El motivo: la instalación del nuevo techo del Camp Nou, un tramo clave en la remodelación del estadio. Las obras deberían arrancar en el verano de 2027 y se calcula que se alargarán entre cuatro y cinco meses.

Ese calendario abre un problema mayúsculo: comenzar el curso lejos de un Camp Nou ya renovado, justo cuando el club esperaba exprimir al máximo su nuevo coliseo.

Montjuïc, solución deportiva, problema económico

El regreso temporal a Montjuïc no se mide solo en metros de césped o en ambiente de grada. Se mide en euros.

Un inicio de temporada en el Olímpic implicaría, casi con total seguridad, menos ingresos de día de partido, menos negocio en hospitality y un impacto directo en otras vías comerciales asociadas al nuevo estadio. Todo lo que el club proyecta ingresar con un Spotify Camp Nou a pleno rendimiento se vería recortado durante esos meses.

Esa caída de facturación es la clave del pesimismo interno respecto a la norma del 1:1 a partir de 2027. Menos ingresos, menos margen salarial. Menos margen, más dificultades para inscribir fichajes y renovar piezas clave. El círculo que el Barça ya conoce demasiado bien.

Fichar ahora para blindarse después

Ahí se entiende la urgencia. El club no quiere llegar a ese posible nuevo periodo de restricciones con una plantilla a medio hacer. De ahí la determinación por cerrar ahora operaciones de gran calado.

Anthony Gordon y el posible aterrizaje de Julian Alvarez no se conciben como simples refuerzos de presente, sino como apuestas de largo recorrido. Futbolistas que, una vez inscritos bajo el actual marco del 1:1, puedan sostener el nivel competitivo del equipo cuando el margen vuelva a estrecharse.

El Barça se mueve como un club que sabe que este mercado no es uno más. Es una carrera a contrarreloj contra su propio futuro financiero, con el Camp Nou como símbolo, Montjuïc como peaje y la norma del 1:1 como frontera que, en 2027, podría volver a cerrarse de golpe.