La ausencia de Mohamed Touré genera incertidumbre en los Socceroos
ALAMEDA, California — La alarma saltó en silencio. Sin comunicado, sin parte médico, sin rastro de Mohamed Touré en el césped cuando los Socceroos se ejercitaban en las instalaciones de Oakland Roots and Soul en Alameda. A solo días del debut en el Grupo D ante Türkiye, el delantero llamado a liderar el ataque australiano se convirtió, de golpe, en el gran interrogante de la concentración.
Durante el cuarto de hora abierto a los medios, todos los jugadores del grupo de 26 de Tony Popovic participaron en los ejercicios. Todos menos uno. La ausencia de Touré fue tan evidente como incómoda.
Un vacío en el césped y pocas respuestas
Las preguntas llegaron de inmediato. Jordan Bos, uno de los primeros en atender a la prensa tras la sesión, no pudo aclarar nada.
«No, en realidad no lo sé», admitió el defensor. «Fue durante el entrenamiento cuando noté que no estaba ahí, así que no sé por qué no estaba».
Touré había llegado al complejo junto al resto del equipo. Posó para la foto grupal previa al inicio del trabajo. Después, desapareció del entrenamiento a puerta abierta. Y con el estreno ante Türkiye asomando en el calendario, el misterio solo alimenta la especulación sobre su disponibilidad.
Un portavoz de los Socceroos se limitó a asegurar que el atacante de Norwich City está previsto que vuelva a entrenar el jueves, en una sesión que será a puerta cerrada. Ningún detalle sobre el motivo de su ausencia. Ninguna pista sobre si se trata de un contratiempo físico, una gestión de cargas o cualquier otro asunto.
Un golpe potencial para el plan de Popovic
Cualquier ausencia de Touré sería un mazazo deportivo para Australia. A sus 22 años, el punta se ha ganado el papel de referencia ofensiva para esta campaña internacional. Llega con confianza, con goles recientes en su nuevo club y con un perfil físico que encaja a la perfección con la idea de Popovic.
Bos lo resumió con claridad: Touré es “un gran activo” para los Socceroos. Su potencia, su capacidad para atacar el espacio y su momento de forma lo han colocado en el centro del proyecto ofensivo.
Sin él, el dibujo cambia. Y las certezas se reducen.
Yengi, Irankunda, Leckie: el plan B… y el C
Si el delantero de Norwich City no está en condiciones para el duelo del sábado ante Türkiye, el abanico de ‘9’ puros se estrecha hasta quedar en un solo nombre: Tete Yengi. El atacante de 25 años apenas acaba de aterrizar en la escena internacional: debutó el pasado sábado en el 1-1 frente a Suiza en San Diego y se estrenó con gol, firmando el empate en el minuto 56.
La carta de presentación es prometedora, pero la realidad es que Yengi aún no ha sido probado como referencia titular en un partido oficial de este calibre. Popovic deberá decidir si le entrega el timón del ataque o si busca una solución más híbrida.
Ahí entran otras piezas. Nestory Irankunda, utilizado en banda frente a los suizos, conoce también el rol de delantero centro bajo las órdenes de Popovic. Su electricidad, su desborde y su golpeo lo convierten en una opción distinta, menos de área, más de caos controlado.
Y queda Mathew Leckie. El veterano de Melbourne City ha pasado buena parte de su carrera moviéndose por todo el frente de ataque. No es un ‘9’ clásico, pero sí un comodín fiable. Popovic ya lo dejó claro al anunciar la lista: la “lujosa” versatilidad de Leckie le permite adaptarse casi sin tiempo de ensayo. Basta mostrarle un vídeo, dijo el técnico, para que entienda qué se le pide en una nueva posición.
Si el entrenador decide no arriesgar con Yengi de inicio, Leckie aparece como la opción más lógica para ofrecer experiencia y criterio en el corazón del ataque.
Un foco inesperado antes de Türkiye
En un tramo de preparación que debía servir para ajustar automatismos y reforzar convicciones, la figura de Touré se ha convertido en el gran tema de conversación. Llegó con el grupo, sonrió para la foto, desapareció del entrenamiento observado por la prensa y reaparecerá, si se cumple lo previsto, a puerta cerrada.
Los Socceroos confían en tenerlo disponible. Lo necesitan. Porque en un grupo exigente y con Türkiye como primer examen serio, la presencia —o ausencia— de su nuevo ‘9’ puede marcar la narrativa del torneo desde el primer minuto.



