Por qué los talentos brasileños siguen llegando al Shakhtar Donetsk pese a la guerra en Ucrania
El fenómeno brasileño en medio del conflicto
Aunque la guerra en Ucrania comenzó a gran escala en 2022, para Shakhtar Donetsk el conflicto lleva más de una década. Desde que en 2014 estalló la violencia en su región natal, el club ha tenido que operar fuera de su ciudad, jugando y entrenando en otras ciudades como Kyiv y Lviv, y disputando partidos europeos en Polonia y Alemania.
A pesar de esta difícil situación, Shakhtar sigue siendo un destino predilecto para jóvenes futbolistas brasileños, que ven en el club una oportunidad única para desarrollarse y dar el salto al fútbol europeo. La política de fichajes de jugadores brasileños continúa intacta, y en verano de 2023 alcanzaron un hito al firmar a su quincuagésimo jugador procedente de Brasil en la historia del club.
Un legado que comenzó hace dos décadas
La conexión con Brasil inició en 2002 cuando llegó el delantero Brandao. Pero fue bajo la dirección del técnico Mircea Lucescu (2004-2016) cuando esta estrategia se consolidó, trayendo talentos como Elano y Jadson. El club ha sido cuna de figuras destacadas como Fernandinho, Luiz Adriano o Willian, todos ellos con éxito en las grandes ligas europeas.
El entonces presidente y dueño Rinat Akhmetov soñaba con que cada partido de Shakhtar fuera un espectáculo. Por eso apostó por el talento brasileño, conocido por su estilo dinámico y atractivo, que le permitió al club crear una comunidad brasileña en medio de un entorno industrial y difícil como Donetsk.
Resiliencia en tiempos de guerra
Tras la pérdida del Donbas Arena debido a bombardeos, y la destrucción parcial de sus instalaciones, el club se adaptó rápidamente. Entrenan y juegan a miles de kilómetros de su casa, pero mantienen vivo el vínculo con Brasil. Según Sergei Palkin, CEO desde hace 22 años, la guerra no es excusa: "La guerra nos obliga a tomar decisiones rápidas y analizar profundamente. Los brasileños forman parte de nuestra identidad y seguimos desarrollando ese proyecto".
- 50 jugadores brasileños en total desde 2002
- 14 brasileños actualmente en plantilla
- 9 millones de euros pagados por Ryan Roberto, el último fichaje brasileño
- 11 millones de euros por Bruninho, otro joven talento incorporado
Adaptación y apoyo mutuo
Jugadores como Pedrinho, que llegó antes del estallido del conflicto, destacan cómo la presencia de compatriotas facilita la adaptación en un país muy distinto y en circunstancias tan difíciles. El grupo brasileño recibe el apoyo del personal y futbolistas ucranianos, lo que crea un ambiente cálido en medio de la adversidad.
"El mayor desafío es mantenerse fuerte mentalmente. Las sirenas y refugios son parte de nuestra realidad, pero intentamos apoyar a los jóvenes y mantener la alegría del fútbol", dice Pedrinho.
Un modelo de negocio que persiste
Shakhtar ha sabido convertir esta peculiar situación en una oportunidad. Han incrementado sus redes de ojeo en Brasil y acelerado la integración de jugadores jóvenes para que rindan rápido, debido a la imposibilidad de largas adaptaciones.
Ejemplos como el extremo Kevin, comprado y vendido en menos de dos años con beneficios notables, muestran el ajuste estratégico. También han seguido vendiendo talentos con buen rendimiento, recuperando inversiones incluso en tiempos de crisis.
Competencia creciente y nuevos desafíos
Hoy clubes europeos con mayor poder económico compiten directamente en Brasil, complicando la tarea del club ucraniano. Algunos jugadores buscados por Shakhtar como Gabriel Mec finalmente optaron por equipos en países sin conflictos bélicos.
En respuesta, el club ha apostado por talentos aún más jóvenes, invirtiendo en promesas como Bruninho para seguir manteniendo su presencia en el mercado brasileño y europeo.
La Champions League como clave
La clasificación directa para la fase de grupos de la Champions League 2026-27 es fundamental para la estrategia comercial y deportiva del club. Participar en esta competición atrae a los jugadores brasileños, que sueñan con competir en el máximo nivel.
Además, Shakhtar aprovechará sus partidos de Champions para jugar en Londres, en Stamford Bridge, gracias a un acuerdo con el Chelsea. Esta decisión busca acercar el club a la numerosa diáspora ucraniana y brasileña en la capital inglesa, además de generar ingresos en un nuevo mercado.
Superar la adversidad con innovación
El fichaje del exjugador Arda Turan como entrenador también ha impulsado la popularidad del club en Turquía, reflejando la capacidad de Shakhtar para reinventarse y buscar nuevas oportunidades comerciales pese a su desplazamiento forzado.
Con 14 brasileños en plantilla, la continuidad de esta tradición es prueba de que el club sigue siendo un trampolín para el talento sudamericano en Europa, ofreciendo una vía directa a las grandes ligas.
"No vendemos comodidad, vendemos futuro. Los jugadores confían en nuestro método para desarrollarse y avanzar", afirma Sergei Palkin.
Una comunidad que hace la diferencia
Para muchos brasileños, la posibilidad de integrarse en un grupo con compatriotas hace la diferencia, especialmente en un país afectado por la guerra. La comunidad brasileña es un refugio y un motor para que nuevos talentos sigan arribando.
Pedrinho resume bien este sentimiento: "Si no fuera por la guerra, Shakhtar sería uno de los mejores clubes para comenzar una carrera. Aquí tienes la oportunidad de jugar y mostrar tu potencial en competiciones importantes".
Así, pese a todo, el fútbol sigue siendo fuente de alegría y esperanza para estos jugadores que afrontan retos fuera y dentro del campo.




