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Atlético de Madrid acelera por Cristian Romero: deseo de Simeone

El Atlético de Madrid está a un paso de cerrar una de las operaciones más decisivas de su verano. El club rojiblanco ha entrado en la fase final de las negociaciones con Tottenham Hotspur para el fichaje de Cristian Romero, un movimiento que lleva el sello inconfundible de Diego Simeone.

No es un nombre más en la lista. Es una petición expresa del entrenador. Según desveló el periodista Pedro Fullana en el programa "El Larguero", Simeone ha insistido en incorporar a su compatriota para reconstruir una defensa que el curso pasado perdió esa fiabilidad que durante años fue la seña de identidad del equipo.

El Atlético necesita volver a ser incómodo, agresivo, compacto. Y el perfil de Romero encaja de lleno en ese plan.

Tottenham ha tensado la cuerda durante semanas. Ha demorado respuestas, ha estirado los tiempos, ha intentado mantener su posición fuerte en la negociación. Pero las últimas horas han cambiado el tono. El diálogo ha avanzado de forma clara y en los despachos del Metropolitano ya se respira un optimismo contenido: confían en cerrar el acuerdo por debajo de los 40 millones de euros en los próximos días.

Para llegar a esa cifra, el club colchonero se apoya en una operación en cadena. Las ventas marcarán el ritmo del fichaje. En la hoja de cálculo del Atlético aparecen tres nombres clave: Nahuel Molina, Matteo Ruggeri y Thiago Almada.

  • Del traspaso de Nahuel Molina se esperan en torno a 20 millones de euros.
  • La misma cantidad debería dejar Matteo Ruggeri.
  • A eso se le suma otra operación ya encaminada: los 10 millones previstos por la salida de Thiago Almada rumbo a River Plate.

Entre las tres operaciones se dibuja el colchón económico que permitirá lanzarse definitivamente a por Romero sin desbordar los límites marcados para este mercado.

Mientras tanto, en el otro lado de la historia, Cristian Romero también juega su partido. Y lo está haciendo con decisión. El central argentino ha puesto de su parte para allanar el camino hacia Madrid. Quiere vestir la camiseta rojiblanca la próxima temporada y ha tomado una postura firme: ha rechazado todas las demás propuestas que han llegado a su entorno mientras espera que Tottenham y Atlético encuentren el punto de acuerdo definitivo.

Ese gesto pesa. Envía un mensaje claro a Londres y a Madrid: su prioridad es el proyecto de Simeone.

El técnico, por su parte, ve en Romero algo más que un refuerzo. Ve un pilar. Un defensa de jerarquía, con carácter, con experiencia en la élite y con ese punto de agresividad que siempre ha valorado en sus zagueros. Un futbolista capaz de liderar duelos, imponerse en el área y contagiar intensidad a todo el bloque.

El Atlético se mueve, vende, ajusta números y aprieta. Romero espera. Tottenham negocia. La operación se encamina hacia su tramo decisivo. Si nada se tuerce, el próximo curso la zaga rojiblanca tendrá un nuevo jefe argentino. Y el equipo de Simeone, una oportunidad real de recuperar la dureza que perdió en la última temporada.