Atlas recibe a Mazatlán en el Estadio Jalisco en un duelo con aroma claro a “David contra Goliat” dentro de la tabla del Clausura 2026. Los rojinegros llegan a esta cuarta jornada en la quinta posición con 6 puntos, apenas a tiro de los puestos de privilegio y con etiqueta de aspirante sólido a playoffs. Al otro lado aparece un Mazatlán hundido en el fondo de la clasificación, colista (18º) sin puntos, con una diferencia de goles de -6 y una racha que huele a urgencia absoluta. La distancia de seis puntos entre ambos tras solo tres jornadas subraya el contraste: mientras Atlas alterna victorias y tropiezos (formato “WLWLD”), los cañoneros encadenan derrotas y dudas (“LLLDL”). En un Jalisco que suele empujar fuerte, el contexto invita a pensar en una noche en la que los tapatíos pueden consolidar su buen arranque… o dar vida a un rival herido.
Guía de forma y tendencias de la temporada
Atlas llega a esta cita con un inicio de Clausura sólido: dos victorias y una derrota, con 2 goles a favor y 2 en contra, y un rendimiento en casa impecable hasta ahora (un partido, una victoria, sin encajar). Esa pequeña muestra encaja con la tendencia más amplia de su último ciclo en Liga MX: en 20 partidos de la temporada, los rojinegros han hecho del Jalisco un escenario mucho más fiable que sus salidas. De 9 encuentros como local han ganado 4, empatado 3 y perdido solo 2, con 16 goles a favor (1,8 de promedio) y 15 en contra. No es una muralla, pero sí un campo donde Atlas suele imponer condiciones, sobre todo en los primeros tramos de partido, con una producción ofensiva muy repartida en todos los segmentos de 15 minutos.
El gran debe de Atlas está atrás: concede 1,9 goles por encuentro en el global de la temporada, y sufre especialmente en los últimos minutos (casi un 30% de los goles recibidos llegan del 76 al 90). Ante un rival que acostumbra a apretar a la desesperada, ese detalle no es menor.
Mazatlán, en cambio, llega al Jalisco con la mochila cargada de golpes. En este Clausura suma tres derrotas en tres partidos, con 3 goles a favor y 9 en contra. Sus problemas no son nuevos: si se mira el tramo más largo de la temporada, el equipo acumula 20 partidos con solo 2 victorias, 8 empates y 10 derrotas. Fuera de casa el panorama es aún más sombrío: 9 partidos, 0 triunfos, apenas 6 goles a favor (0,7 por juego) y 15 encajados. Es un conjunto que encuentra el gol con cuentagotas, pero que además se desangra atrás con una media de 1,9 tantos concedidos.
Un rasgo llamativo de Mazatlán es su tendencia a reaccionar tarde: más del 30% de sus goles llegan del minuto 76 al 90, cuando el partido suele estar ya condicionado. Si combinamos eso con el hecho de que también encajan muchos tantos en ese tramo final, se dibuja el perfil de un equipo que vive partidos caóticos, abiertos, donde casi siempre termina perdiendo.
Historial reciente: equilibrio con sabor a goles
Aunque la tabla actual dibuja un claro favoritismo para Atlas, el cara a cara reciente entre ambos equipos cuenta una historia más matizada. En los últimos cinco enfrentamientos oficiales (contando también un amistoso), el balance está prácticamente equilibrado.
En septiembre de 2025, en el Apertura, Mazatlán y Atlas empataron 1-1 en el Estadio El Encanto, en un duelo cerrado que se abrió recién en la segunda mitad. Antes, en el Clausura 2024, los cañoneros se impusieron 3-2 en casa en un partido vibrante, con un 2-2 ya al descanso que dejó claro que cuando estos dos se cruzan, las áreas suelen estar muy activas.
En el Jalisco, sin embargo, la historia cambia de matiz. En octubre de 2024, Atlas y Mazatlán firmaron un 0-0, un encuentro más táctico y contenido, donde los rojinegros no pudieron romper el cerrojo visitante. Y si miramos más atrás, en febrero de 2023, Mazatlán ganó 2-0 en casa, mientras que en diciembre de 2023, en un amistoso disputado en la Academia Aga, Atlas se llevó un 1-0. El resumen: Mazatlán sabe cómo competirle a Atlas y no se achica, pero cuando el duelo se traslada a Guadalajara, los rojinegros suelen controlar mejor los tiempos, incluso si el marcador no siempre refleja su dominio.
Este historial invita a no dar nada por hecho: hay antecedentes de partidos cerrados y de duelos con muchos goles, pero casi siempre con marcadores ajustados.
Noticias de equipo y hombres clave
El parte de bajas no ofrece datos concretos para este duelo, lo que permite imaginar que ambos técnicos podrán contar con la mayoría de sus piezas habituales. En ese escenario, todas las miradas en Atlas apuntan a Uroš Đurđević, máximo referente ofensivo rojinegro en la temporada. El atacante montenegrino suma 8 goles y 1 asistencia en 19 apariciones, con una influencia clara en el último tercio: 29 disparos totales, 13 a puerta, 14 pases clave y 5 penaltis convertidos con un 100% de efectividad desde los once metros.
Más allá de su cuota goleadora, Đurđević es el termómetro del ataque de Atlas: gana duelos (54 de 118), provoca muchas faltas (41 recibidas) y obliga a los centrales rivales a jugar al límite. Su presencia, combinada con un Atlas que suele salir fuerte desde el inicio y que reparte bien sus goles a lo largo de los 90 minutos, puede ser una pesadilla para una zaga de Mazatlán que llega muy tocada.
Del lado visitante no hay nombres destacados en el apartado de máximos goleadores dentro de los datos disponibles, pero el patrón colectivo sí está claro: Mazatlán depende mucho de sus ráfagas finales y de la capacidad de sus hombres de ataque para castigar los desajustes defensivos del rival en los últimos minutos. El reto será llegar vivo a ese tramo final en el Jalisco, algo que sus números recientes fuera de casa no garantizan.
Veredicto
Todo apunta a un partido donde Atlas lleve la iniciativa, empujado por su gente y por la oportunidad de afianzarse en la zona alta ante el colista. Mazatlán, obligado por la urgencia, podría optar por un plan más conservador al inicio y jugarse el todo por el todo en el tramo final, donde suele encontrar sus mejores minutos. Si los rojinegros gestionan mejor esos últimos instantes, tienen argumentos suficientes para inclinar la balanza. El guion más probable: dominio de Atlas, sufrimiento puntual por sus habituales desconexiones atrás, pero con los locales ligeramente favoritos para quedarse con los tres puntos.





