logo

Athletic desafía al Barça por Aymeric Laporte

El verano en Barcelona tenía un objetivo claro: reforzar la defensa con Aymeric Laporte, uno de los centrales del momento tras un Mundial impecable. Pero en Bilbao han respondido con un portazo sonoro. Nada de gangas, nada de negociaciones a la baja. Quien quiera a su líder atrás, que pague hasta el último euro de la cláusula.

Según informa el diario Sport, fuentes internas del Athletic han dejado claro que el precio de salida de Laporte está muy lejos de las cifras que se han ido filtrando en las últimas semanas. Y no hablan de pequeños matices. Hablan de una diferencia enorme.

Laporte, campeón del mundo y socio perfecto de Pau Cubarsí durante el torneo, se ha colocado en el escaparate más brillante posible. Entre ambos sostuvieron a la selección hasta el título, con un dato demoledor: solo un gol encajado en toda la competición. Un muro. Y cuando un central firma un Mundial así, el mercado se agita.

El problema, para el Barça, es que en Bilbao la paciencia con el club azulgrana está bajo mínimos. Todavía escuece el caso Nico Williams, un culebrón que tensó al máximo la relación entre las dos entidades. Ahora, con Laporte en el punto de mira, en San Mamés sienten que el guion se repite: otro referente, otra ofensiva desde Barcelona.

La reacción ha sido inmediata. Mensaje directo, sin rodeos: si el Barça quiere a Laporte, tendrá que pagar la cláusula íntegra. Nada de rebajas, nada de estructuras creativas. Y con un matiz clave: el central tiene contrato hasta el verano de 2028, así que el Athletic no tiene prisa ni necesidad de vender.

Algunas informaciones habían situado esa cláusula entre 12 y 15 millones de euros. Una cifra que, en el contexto actual, sonaba incluso asumible para un Barça con problemas de límite salarial. Pero desde Bilbao han desmontado esa versión con contundencia: la cantidad real se acerca al doble de esos números. Es otro escenario. Otro tipo de operación.

El interés del Barça no nace de la nada. Hansi Flick ya ha visto de cerca lo que Laporte puede ofrecer, y la química con Pau Cubarsí en el Mundial alimenta la tentación. Un central zurdo, con salida de balón, jerarquía y experiencia en grandes citas. El encaje futbolístico es evidente.

Sin embargo, la realidad del vestuario marca otra condición: antes de entrar, hay que dejar salir. Flick ya cuenta con cinco centrales en la plantilla: Pau Cubarsí, Eric García, Gerard Martín, Ronald Araújo y Andreas Christensen. Para abrir la puerta a Laporte, alguien tendría que hacer las maletas.

Ahí se complica aún más el puzzle. No solo se trata de convencer al Athletic y asumir una cláusula elevada, sino también de gestionar salidas en una línea defensiva que ya está poblada y con futbolistas de peso. Cualquier movimiento tocaría piezas importantes del proyecto.

Mientras tanto, en Bilbao se mantienen firmes. Laporte es hoy uno de los símbolos del equipo, un campeón del mundo con contrato largo y un papel central en el proyecto deportivo. No hay urgencia, no hay presión interna para vender. Y ese es, precisamente, el mayor obstáculo para el Barça.

El verano es largo, el mercado siempre encuentra grietas, pero el mensaje ya está lanzado desde San Mamés: si el Barcelona quiere convertir en realidad la sociedad Laporte–Cubarsí en el Spotify Camp Nou, tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a llegar. En dinero. Y en sacrificios dentro de su propia defensa.

Athletic desafía al Barça por Aymeric Laporte