logo

Aston Villa se prepara para otra oferta por Ollie Watkins

Aston Villa se prepara para otra ofensiva de Al-Hilal por Ollie Watkins. El club de Birmingham ya ha rechazado una oferta cercana a los 40 millones de libras por su delantero estrella, pero desde Arabia Saudí no dan el asunto por cerrado y planean volver a la carga.

Watkins, máximo goleador histórico del club en la Premier League, lleva seis temporadas encadenando cifras de dos dígitos en la élite desde su llegada desde Brentford. Le quedan dos años de contrato y, a sus 30 años, se ha convertido en el gran termómetro del proyecto. Si Villa acaba aceptando venderle, la operación obligaría a un relevo de peso en la punta del ataque.

Ahí aparece un nombre en la libreta de Unai Emery: Nicolas Jackson. El técnico español es un firme admirador del delantero de Chelsea, pero el precio que marca Stamford Bridge —65 millones de libras— se considera inasumible ahora mismo en Villa Park. Dentro del club existe la sensación de que cualquier fichaje de gran impacto antes del cierre del mercado solo será posible si se produce antes otra venta importante, con el corsé de la normativa financiera de la Premier marcando cada movimiento.

Un verano de reconstrucción forzada

Emery no solo pelea por retener a su goleador. Este verano ya ha tenido que redibujar su plantilla tras salidas de peso. Morgan Rogers, Youri Tielemans y Lucas Digne han hecho las maletas rumbo a Chelsea, Manchester United y Paris Saint-Germain, respectivamente. El caso de Rogers ha sacudido el mercado: se marchó en una operación valorada en 117 millones de libras, una cifra que le convierte en el futbolista británico más caro de la historia.

Ese caudal económico ha permitido activar varias incorporaciones, pero también ha abierto un nuevo escenario de exigencia: fichar bien y rápido, sin margen para errores.

Nuevo guardián bajo palos

La portería también vive un cambio de era. Aston Villa ha cerrado la llegada de Zion Suzuki desde Parma por 30 millones de libras, un fichaje que le convertirá en el primer guardameta japonés en jugar en la Premier League. Llega como relevo de Emiliano Martínez, cuyo futuro continúa en el aire y al que el club ya escucha ofertas con la intención de encontrarle una nueva salida.

El movimiento en la meta es solo una pieza más de un puzzle que sigue en construcción.

Refuerzos en todas las líneas… y más negociaciones

Villa ha completado también el fichaje de Matteo Ruggeri desde Atlético Madrid por 17 millones de libras, apuntalando el costado defensivo. Al mismo tiempo, mantiene conversaciones abiertas con Bayern Munich por João Palhinha y con West Ham por Aaron Wan-Bissaka, dos operaciones que, de cerrarse, cambiarían el músculo del equipo en la medular y el lateral derecho.

El club ya ha roto su propio techo de gasto con la llegada de Johan Manzambi desde Freiburg por 52 millones de libras, cifra récord en la historia de Aston Villa. A él se suma Joao Gomes, fichado desde Wolves por 38 millones, para reforzar el centro del campo y dar más piernas y agresividad a la sala de máquinas de Emery.

Más salidas en el horizonte

El capítulo de bajas no está ni mucho menos cerrado. En Villa Park trabajan para encontrar destino a Emiliano Martínez, mientras otro nombre importante se mantiene en el escaparate: Ezri Konsa. Arsenal sigue interesado en el defensa inglés, consciente de que la necesidad de cuadrar cuentas en Villa puede abrir una puerta que hace unos meses parecía blindada.

Entre ofertas saudíes por su goleador, récords de traspasos, un vestuario en plena mutación y la presión del fair play financiero, Aston Villa camina por una cuerda floja: ¿será capaz de sostener la ambición deportiva sin desarmar el corazón del equipo?