En una noche de fútbol intensa en el Stadio Olimpico, la AS Roma superó a Genoa por 3–1 en la 17ª jornada de la Serie A. El triunfo confirmó el buen momento del conjunto romano y su solidez en casa, con una primera parte demoledora que prácticamente dejó el partido resuelto antes del descanso. Con estos tres puntos, Roma alcanza los 33 puntos y se mete de lleno en la pelea por los puestos de Champions, mientras que Genoa continúa en una posición comprometida con 14 puntos.
Análisis de la Primera Mitad
Desde el pitido inicial, Roma mostró una clara intención de llevar la iniciativa. Con un esquema 3-4-2-1, los locales presionaron alto y encontraron espacios a la espalda de la medular rival. El primer gol llegó en el minuto 14, cuando Matías Soulé abrió el marcador con una definición precisa dentro del área, aprovechando la primera gran secuencia ofensiva de los romanistas.
La superioridad se tradujo pronto en el 2–0. En el 19’, Manu Koné amplió la ventaja con una acción bien finalizada tras una asistencia de Evan Ferguson, castigando la desorganización de Genoa en la transición defensiva. Roma mantuvo el ritmo, obligó al rival a defender muy cerca de su área y siguió generando llegadas con continuidad.
El tercer tanto llegó en el minuto 31, obra de Ferguson, que culminó un nuevo ataque con contundencia y confirmó el dominio local. Al descanso, Roma se marchó con un 3–0 que reflejaba la diferencia en pegada, intensidad y control del juego durante los primeros 45 minutos.
Narrativa de la Segunda Mitad
En la reanudación, Genoa intentó ajustar piezas para competir mejor, buscando más presencia en campo rival y una circulación más segura. Roma, sin necesidad de acelerar, administró la ventaja con inteligencia: bajó el riesgo en la salida, priorizó la ocupación de espacios y eligió con más criterio cuándo atacar.
En el minuto 57, Roma refrescó su frente ofensivo con la entrada de Stephan El Shaarawy por Soulé, manteniendo la energía en los carriles interiores y la capacidad de amenazar al espacio. A partir de ahí, el partido entró en una fase más controlada por los locales, con Genoa intentando acercarse sin demasiada claridad en el último tercio.
La reacción visitante se materializó tarde: en el 87’, Jeff Ekhator marcó el 3–1 y maquilló el resultado con un gol de orgullo, aunque ya sin tiempo real para alterar el desenlace. Roma cerró el encuentro sin sobresaltos y aseguró una victoria que premia su contundencia inicial.
Profundización Estadística
Los números finales ayudan a entender el guion del partido: Roma terminó con un 60.5% de posesión y 16 intentos de remate, ocho de ellos a portería, demostrando una producción ofensiva constante. Genoa, por su parte, firmó 10 disparos y solo dos a puerta, reflejando sus dificultades para transformar posesiones en ocasiones claras.
En cuanto a la producción esperada (xG), los modelos pueden variar según proveedor; una referencia sitúa a Roma en torno a 1.3 y a Genoa cerca de 0.9. En cualquier caso, la diferencia estuvo menos en el volumen total y más en el momento del daño: Roma golpeó con eficacia en el primer tramo y gestionó con madurez el resto.
Actuaciones Individuales
Matías Soulé fue uno de los nombres destacados por su gol y por la continuidad que aportó en el uno contra uno y en las conducciones interiores. Manu Koné aportó equilibrio y llegada, mientras que Evan Ferguson resultó determinante con un gol y una asistencia, siendo clave en la ventaja temprana.
En Genoa, el equipo sufrió para sostener el ritmo y proteger su área durante la primera parte. Ekhator dejó una nota positiva con el gol final, pero en general faltó consistencia para contener el empuje local y amenazar con regularidad a la zaga romana.
Significado del Partido y Conclusiones
Con esta victoria, Roma se instala en la zona alta y refuerza su candidatura a puestos de Champions, situada ahora en el cuarto lugar con 33 puntos. Genoa, 17º con 14, necesita mejorar urgentemente su rendimiento si quiere evitar quedar atrapado en la lucha por la permanencia.
El partido dejó una lectura clara: Roma resolvió con contundencia cuando el encuentro estaba abierto y luego supo administrar ventajas, mientras que Genoa pagó caro su fragilidad en el arranque y solo reaccionó cuando el margen ya era insuficiente.





