logo

Arteta busca repetir título de Premier League con Arsenal

Mikel Arteta no se esconde. Ni quiere. El técnico del Arsenal ha arrancado la nueva temporada marcando el listón en el punto más alto posible: defender el título de la Premier League y lograr algo inédito en la historia reciente del club del norte de Londres.

El curso pasado, los Gunners pusieron fin a 22 años de espera en la liga, derribando por fin el muro de un Man City que había convertido el campeonato en su territorio privado. Ahora, el reto es distinto, más complejo, más exigente: repetir. Encadenar dos títulos seguidos. Entrar en un club reservado a muy pocos.

Solo entrenadores como Sir Alex Ferguson, Jose Mourinho o Pep Guardiola han sido capaces de conquistar la Premier en temporadas consecutivas. Arteta quiere su nombre en esa lista.

“Estoy muy emocionado. Ya tenemos algunos sueños sobre la competición otra vez con la Community Shield. Es una nueva temporada, nuevas expectativas”, explicó en talkSPORT. “Tenemos la oportunidad de hacer algo que no hemos hecho antes en este club, ganarla de forma consecutiva y esa es la ambición. No es algo personal, es la ambición colectiva que tenemos y la ambición del club. Es un reto precioso”.

Una Premier sin Guardiola

El paisaje de la liga ha cambiado de golpe. La decisión de Pep Guardiola de poner fin a su década cargada de títulos en el Man City altera el ecosistema competitivo y, de paso, la rutina emocional de Arteta, que pasó de ser su asistente a convertirse en uno de sus grandes rivales en los banquillos.

El vasco no ocultó la sensación extraña de mirar al otro lado y no encontrar a su compatriota.

“Fue diferente”, admitió. “Obviamente conozco muy bien a Enzo [Maresca], pero la relación que construí con Pep cuando estuvimos juntos… La cantidad de dolores de cabeza y sudores que me ha provocado en los últimos seis o siete años intentando alcanzar su nivel. Ha sido una inspiración absoluta, ha dejado una marca para siempre en esta liga y nos ha hecho mejores a todos”.

Sin Guardiola, el trono parece, en teoría, un poco más accesible. Pero Arteta sabe que la Premier no regala nada. Y menos ahora.

Fichajes, ambición y un frente de ataque en revisión

El mensaje deportivo va de la mano del mensaje institucional. Arsenal ya ha lanzado un golpe serio en el mercado con la incorporación de Bruno Guimaraes por 75 millones de libras, una declaración de intenciones en toda regla. Y no da la sensación de que el movimiento vaya a ser el último.

El foco está, sobre todo, en el último tercio del campo. La salida de Leandro Trossard abre un hueco en la rotación ofensiva y las dudas sobre el futuro a largo plazo de Gabriel Martinelli mantienen viva la rumorología. El club ha sido vinculado a varios objetivos de alto perfil, entre ellos el extremo Bradley Barcola, también relacionado con Liverpool.

Arteta, fiel a su estilo, no se deja arrastrar por el ruido, pero tampoco disimula la ambición.

“Cuando mostramos ambición en el club tiene que venir desde muy arriba y creo que la propiedad ha sido muy apoyadora con todo lo que estamos haciendo”, señaló. “La motivación siempre está ahí para ser mejores. Si podemos identificar el talento que nos haga mejores, entonces tenemos que hacerlo, pero debemos centrarnos en lo que tenemos en casa para asegurarnos de que evolucionen, crezcan y sean mejores”.

El técnico insiste en la idea de base: reforzar, sí, pero sin descuidar el desarrollo interno de una plantilla joven que ya ha demostrado poder competir con los mejores.

“La liga está loca y es impredecible. Es mejor no hablar demasiado, estar preparados, estar abiertos y ojalá podamos cerrar el mercado de fichajes de una forma realmente positiva”.

El mensaje queda lanzado: Arsenal no se conforma con haber tumbado al gigante. Ahora quiere convertirse en el equipo al que todos persiguen. Y hacerlo dos veces seguidas.