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Arsenal y Chelsea luchan por Alex Scott y Bruno Guimarães

Arsenal quiere cerrar el mercado con pólvora. El plan en el norte de Londres es ambicioso: atacar los fichajes de Bruno Guimarães, Vinicius Jr y Julián Álvarez para dar un salto definitivo en la élite europea. Pero mientras el club afina su estrategia, una pieza del dominó puede caer en otra parte del tablero: Alex Scott.

Arsenal mira a Scott si se cierra la puerta de Bruno

Bruno Guimarães, 28 años, es el gran objetivo para el centro del campo de Arsenal. El acuerdo con el jugador ya está encarrilado: los términos personales están pactados. El problema está al otro lado de la mesa.

Newcastle ha desechado con una sonrisa las ofertas informales de 55 y 65 millones de libras. Arsenal se prepara ahora para lanzar una propuesta oficial de 70 millones, una cifra que pone el tono serio a la negociación, pero que difícilmente cambiará el ánimo de un club que no tiene ninguna urgencia por vender a su faro en la medular.

Si, como se espera en el entorno del mercado, Newcastle vuelve a decir que no, en el Emirates ya tienen decidido el siguiente paso. Según la información de CaughtOffside, el nombre elegido como alternativa es Alex Scott, centrocampista de Bournemouth.

No se trata de un simple plan B improvisado. El medio británico asegura que en Arsenal ya se ha “decidido” internamente que Scott será el objetivo si Bruno Guimarães permanece en St James’ Park. El perfil gusta, la edad encaja y la proyección seduce. Pero el camino no está despejado.

Chelsea entra en escena y sube la tensión

Porque al otro lado de Londres, Chelsea también ha marcado a Alex Scott en rojo. Y no solo eso: ya ha pasado a la acción.

El periodista Florian Plettenberg, de Sky Germany, informó que Chelsea mantiene un interés fuerte en el centrocampista y valora presentar una nueva oferta después de ver rechazada una primera propuesta de 64 millones de libras por parte de Bournemouth.

El club del Vitality Stadium fue contundente: no. La entidad está decidida a retener a su mediocentro de 22 años, pieza clave de un proyecto que se prepara para su primera participación europea en la historia del club. Vender ahora, a las puertas de un reto así, va contra todo lo que se está construyendo en la costa sur.

La resistencia de Bournemouth no ha frenado el ruido. Scott no solo acumula pretendientes; también elogios. Pep Guardiola llegó a definirlo como un jugador “unbelievable”, mientras Thomas Tuchel también ha mostrado una alta consideración por su talento. Palabras que pesan cuando los grandes empiezan a mover dinero.

Bournemouth se blinda… pero escucha el mercado

Oficialmente, Bournemouth no quiere vender. El club ha intentado blindar a Scott con una oferta de renovación mejorada, que el jugador ha rechazado. Un detalle que no pasa desapercibido: el futbolista mantiene la puerta abierta a un salto de nivel.

Internamente, las Cherries valoran al centrocampista en torno a los 80 millones de libras. Esa cifra marca la frontera. Un ofrecimiento que se acerque seriamente a ese monto obligaría al club a tomar una decisión incómoda: mantener el discurso de “no está en venta” o aceptar que el mercado ha llegado a un punto difícil de ignorar.

Chelsea, con su historial reciente de grandes inversiones, es precisamente el tipo de club capaz de tensar esa cuerda. Ya ha probado con 64 millones. La pregunta ahora es hasta dónde está dispuesto a llegar para arrancar a Scott del proyecto europeo de Bournemouth.

El deseo del jugador, un factor que puede cambiarlo todo

En este tipo de operaciones, la voluntad del futbolista suele ser el último empujón. Y ahí, Bournemouth tiene un problema.

Según el Evening Standard, Alex Scott está “deseoso” de fichar por Chelsea tras el rechazo de la primera oferta. El medio apunta que el jugador quiere el movimiento a Stamford Bridge, mientras el club insiste en que no está en venta y trabaja para convencerle con un nuevo contrato.

Ese choque de intereses puede erosionar con el tiempo la firmeza del club. Un futbolista clave que mira hacia Londres, un vestuario que sabe que hay una gran oportunidad sobre la mesa y un mercado que no perdona cuando se mezclan talento joven, Premier League y clubes con músculo financiero.

Arsenal observa todo este escenario con atención. Si Newcastle bloquea definitivamente la salida de Bruno Guimarães, el club de Mikel Arteta tendrá que lanzarse a por Scott en un contexto ya inflamado por Chelsea. Llegaría tarde a una puja que ya está caliente, con un rival directo dispuesto a gastar fuerte y un Bournemouth que solo se sentará a hablar en cifras de auténtico vértigo.

La cuestión ya no es solo quién necesita más a Alex Scott, sino quién se atreverá a cruzar primero la línea de los 80 millones de libras. Y cuánto está dispuesto a sacrificar Bournemouth de su sueño europeo por un cheque histórico.