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La apuesta de Slot por Isak en el KO ante PSG

La apuesta de Slot por Isak incendia el debate en Liverpool tras el KO ante PSG

Arne Slot llegó a la sala de prensa con un argumento claro: Alexander Isak estaba listo. Había pasado más de tres meses sin ser titular, sí, pero el técnico defendió su decisión de lanzarlo de inicio en el partido más grande de la temporada, ante el que muchos consideran el mejor equipo de Europa. El resultado, dentro y fuera del campo, ha sido demoledor.

Liverpool cayó 0-2 en Anfield frente a un PSG implacable, doblete de Ousmane Dembélé incluido, y se despidió de la Champions League sin apenas levantar la voz. La discusión ahora no gira solo en torno a la eliminación. Gira en torno a una elección: Isak titular, pese a su evidente falta de ritmo.

Hamann no se muerde la lengua

Dietmar Hamann, exinternacional alemán y voz autorizada en la televisión británica, fue directo al corazón del problema.

“Si un jugador no ha jugado durante tres meses y se enfrenta al mejor equipo de Europa, tiene que estar en el banquillo”, dijo en Sky, sorprendido por la presencia de Isak en el once. El sueco había estado de baja desde finales de diciembre hasta principios de abril y solo había reaparecido unos minutos en la ida en París, también saldada con un 2-0 en contra.

Hamann tampoco compró la explicación táctica de Slot. El técnico había argumentado que prefería poner a Isak de inicio para no arriesgarse a tenerlo como revulsivo sin energía suficiente para una posible prórroga.

“Dice que no quiere usarlo como suplente porque quizá no tenga energía para la prórroga. Honestamente, siempre he respetado a Slot, pero nunca había oído este enfoque. Puede que haya pasado en algún sitio, pero no en la Champions League”, disparó el excentrocampista.

Slot había detallado su plan: 45 minutos iniciales, evaluar en el descanso y, si el delantero respondía, estirar cinco o diez minutos más. Una gestión calculada del físico… sobre el papel.

“Estaba listo”, insiste Slot

El entrenador defendió su apuesta con firmeza tras el encuentro. Recordó que Isak, de 26 años, dispuso de dos ocasiones claras. En una de ellas, sin embargo, estaba en fuera de juego cuando el portero Matvey Safonov le negó el gol.

“Estaba listo. Si hubiera sentido que no estaba preparado, no habría jugado”, subrayó Slot.

La realidad numérica pesa: Liverpool pagó 145 millones de euros al Newcastle United el verano pasado por el sueco. Desde entonces, solo tres goles en 19 partidos. Ante PSG, su noche terminó al descanso. En su lugar entró Cody Gakpo.

Y ahí se encendió otra comparación incómoda.

Gakpo agita el partido y crece la crítica

Stephen Warnock, exlateral de Liverpool y ahora analista en la BBC, fue igual de duro que Hamann, quizá más.

El holandés “hizo más en los primeros cinco minutos que Isak en toda la primera parte”, afirmó, cuestionando abiertamente la decisión de Slot. Para Warnock, el sueco estaba “lejísimos de estar en forma” y resultó “inexistente” en la noche europea de Anfield.

La crítica se convirtió en acusación directa al banquillo: “Y él —Slot— piensa que puede lanzarlo contra PSG, en el partido más grande de la temporada, contra el mejor equipo de Europa, y sacar un rendimiento en 45 minutos?”, se preguntó el exdefensa, dejando la duda flotando en el ambiente.

La sensación general: Liverpool se jugó su continuidad en Europa con un delantero sin ritmo, en un escenario que no perdona.

Anfield espera la remontada… y se lleva otro golpe

Sobre el césped, el guion fue cruel con los de Slot. Tras el 2-0 encajado en París, Anfield esperaba otra de esas noches que alimentan la leyenda del club. La atmósfera empujó, el equipo respondió por momentos, y la eliminatoria pudo girar a la media hora.

Virgil van Dijk tuvo la ocasión que cambia historias. Remate franco, portería abierta, el rugido ya en la garganta de la grada. Entonces apareció Marquinhos. El capitán del PSG sacó el balón sobre la línea y silenció el estadio en un segundo. Esa acción marcó el punto de inflexión.

El castigo llegó por el otro lado. París no solo defendió su renta; la amplió. Dembélé, desatado, firmó un doblete que congeló cualquier atisbo de remontada y certificó otro 0-2, esta vez en territorio inglés.

Slot, que ya arrastraba presión pese al título de liga conquistado el curso pasado, ve ahora su futuro a largo plazo en Liverpool seriamente cuestionado. La eliminación, el plan con Isak, el juego plano ante un gigante europeo: todo se acumula en su contra.

De la Champions a la trinchera del top 4

Con la Champions League ya fuera del horizonte, el mapa de prioridades cambia de golpe. El objetivo inmediato es frío, pragmático: asegurar plaza para volver a la competición la próxima temporada.

Liverpool es quinto en la Premier League. La buena noticia es el nuevo cupo: Inglaterra dispondrá de una quinta plaza para la Champions. La mala, que el colchón es mínimo. Los de Slot solo tienen cuatro puntos de ventaja sobre el sexto, Chelsea, que marca ahora el corte para seguir en la élite europea.

Y el calendario no ofrece consuelo. Quedan seis jornadas y parecen seis exámenes finales: visitas a Everton y Manchester United, dos clásicos que nunca admiten relajación, además de un duelo a domicilio con el cuarto clasificado, Aston Villa. En Anfield, la cosa no afloja: recibirán a Chelsea y a un Brentford séptimo que todavía sueña, aunque sea de lejos, con la Champions.

Cada tropiezo puede pesar el doble. Cada alineación, cada cambio, cada apuesta como la de Isak frente a PSG será escrutada al milímetro.

Slot defendió que su delantero estaba listo. El marcador, la actuación y las voces que llegan desde fuera dicen lo contrario. La temporada entra en su tramo decisivo y la pregunta ya no es solo si Liverpool logrará el top 4. Es otra, más incómoda: ¿seguirá siendo Slot el hombre elegido para liderar el próximo asalto europeo?

La apuesta de Slot por Isak en el KO ante PSG