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Andreas Schjelderup: El talento noruego que cautiva a Tottenham y Liverpool

Andreas Schjelderup, el noruego que ha encendido las alarmas en la Premier League, vuelve a estar en el escaparate. Tottenham y Liverpool ya se han posicionado, atentos a un extremo que ha pasado de revulsivo silencioso en Benfica a protagonista mundialista en cuestión de meses.

Un Mundial que cambia carreras

Noruega sorprendió al planeta con un 2-1 ante Brasil en octavos del Mundial. El foco, como casi siempre, apuntaba a Erling Haaland. Pero el giro de guion llegó desde el banquillo: al descanso entró Andreas Schjelderup y el partido cambió de tono.

El zurdo, que partió desde la izquierda, firmó las dos asistencias para los goles de Haaland y desarmó a una defensa brasileña que hasta entonces había vivido relativamente tranquila. Primero, un aviso: un disparo seco dentro del área que obligó a Alisson a lucirse. Después, el golpe real.

En la primera diana, Schjelderup desbordó a su marcador con una arrancada limpia, ganó línea de fondo y dibujó un centro medido, con la rosca justa, directo a la cabeza del delantero del Manchester City. Gol inevitable. En la segunda, menos espectacular pero igual de dañina, filtró un pase sencillo hacia Haaland, que se encargó del resto con un disparo raso desde 23 metros ajustado al palo.

En 45 minutos, el extremo firmó dos asistencias, completó 25 de 27 pases, sumó un regate exitoso, cinco recuperaciones, un tackle y una intercepción. No se escondió ni un segundo. Cada vez que recibió, miró hacia adelante.

No fue un destello aislado. En su única titularidad en este Mundial, en la derrota 4-1 ante Francia, ya había dejado otra asistencia y se había colado entre los mejores de Noruega.

De suplente en Lisboa a objetivo de la élite

Su explosión con la selección solo confirma lo que en Portugal ya habían empezado a ver. Schjelderup llegó a este tramo de la temporada tras un inicio frustrante en Benfica, con muchos minutos en el banquillo y poca continuidad. Todo cambió en la segunda mitad del curso.

Instalado por fin como titular en el costado izquierdo, encadenó 14 partidos en Liga Portugal con números de jugador hecho: seis goles y cuatro asistencias. Producción directa, sin adornos. Y todo con apenas 22 años.

Su gran carta de presentación continental llegó en enero, cuando firmó un doblete ante Real Madrid. Ese día dejó de ser un proyecto prometedor para convertirse en un nombre subrayado en más de una libreta de ojeadores.

Con solo dos años de contrato por delante en Benfica, el escenario es claro: es el momento de decidir su futuro. El club portugués sabe que este es probablemente el verano para hacer caja, y las cifras que se manejan rondan las 35 millones de libras. Para un talento en ascenso, en el mercado actual, suena a oportunidad más que a apuesta temeraria.

Tottenham y Liverpool toman nota

En Inglaterra ya han hecho los deberes. Tottenham necesita renovar su ataque, añadir piernas frescas y desborde a una línea que ha perdido chispa en algunos tramos del curso. Schjelderup encaja en ese perfil de fichaje que el club londinense ha buscado en los últimos años: joven, con margen de crecimiento, ya probado en competición europea y con impacto inmediato en su selección.

Liverpool también ha aparecido en la conversación. Con una delantera en plena transición generacional, un extremo zurdo capaz de jugar por dentro, acelerar con balón y asociarse con un ‘9’ dominante resulta especialmente tentador. Su entendimiento casi instintivo con Haaland en Noruega no pasa desapercibido en una liga donde los delanteros referencia viven de ese tipo de socios.

El aval de una leyenda

En Dinamarca ya supieron lo que se venía. Michael Essien coincidió con Schjelderup en Nordsjaelland, donde el noruego dio sus primeros pasos como profesional, y no ha dudado en elogiarlo públicamente. El excentrocampista, que conoce de sobra el nivel de la élite, ve en él un jugador preparado para los escenarios más grandes y destaca una virtud clave: parece más rápido con el balón que sin él, algo reservado a muy pocos.

Ese detalle se ha visto con claridad en sus últimos meses: cuando acelera, el defensor queda a contrapié. No necesita demasiados toques para generar peligro. Un control orientado, un cambio de ritmo y el área rival ya está en alerta.

Un verano decisivo

Schjelderup quiere dar el salto a la Premier League este mismo verano. Lo ha dejado claro en su entorno y sus actuaciones en el Mundial solo han reforzado esa ambición. No busca un escaparate, busca un reto.

Tottenham ve en él una operación inteligente, un fichaje que puede llegar todavía por debajo de las cifras de una estrella consagrada, pero con potencial de convertirse en pieza central del proyecto. Liverpool observa el mismo jugador, aunque con otros matices tácticos en mente.

Europa ya ha tomado nota de su eficacia. Ahora la pregunta no es si está preparado para la Premier, sino qué club se atreverá a apostar primero por el noruego que, en 45 minutos ante Brasil, dejó claro que los grandes escenarios no le intimidan en absoluto.